Creyó en Jesús y ahora está siendo restaurado

Iglesia Eben-Ezer, pastora Patricia Marcial Marcial
Tultitlán, Estado de México

Somos un grupo de evangelismo formado por 6 hermanos, nos encontramos en el municipio de Tultitlán dónde actualmente es foco rojo para las autoridades por la violencia que se vive allí. Estamos cerca del cerro Sierra de Guadalupe colindando con las colonias La Sardana, El Tesoro, Valle de Tules, Valle Verde y varias colonias más.  Estamos rodeados de mucha violencia, extorciones, asesinatos por el crimen organizado, tráfico de drogas y más. Por las noches y madrugadas o inclusive, en pleno día, vemos asesinatos.

Hace tiempo, en la colonia nació el deseo de predicar la Palabra de Dios en los tianguis; por ese motivo, en los meses de Julio y Agosto del 2022, me uní con el hermano Dany que también tenía el deseo de salir a predicar junto con otros dos hermanos. El hermano Saúl, sintió que Dios le había dado un sueño de predicar en los tianguis desde septiembre, así que, ya teníamos la visión.  La primera vez se distribuyeron 400 folletos en el tianguis; la segunda vez se distribuyeron 800 en otro tianguis de otra colonia.

Nos estaba costando un poco de trabajo conseguir material, ya que los recursos de la iglesia eran insuficientes.  Pasando algunos meses -hasta el mes de febrero- estuvimos pasando algunas pruebas y se había detenido el evangelismo en las calles. Pero entonces, leímos un  testimonio de Cruzada Mexicana y decidí contactarlos y hacer un pedido folletos; pero yo no veía los folletos, yo decía son almas para mi Señor. Al llegar los folletos, llegaron los dardos del enemigo en ese mismo día y sentí una profunda tristeza porque no entendía los caminos que Dios tenía para mí, ni para el grupo. Ese día lo recuerdo porque separando cada folleto por temas, no podía contener las lágrimas y vino un hermano a verme y me decía, “Cuando vayan al tianguis y se conviertan y oren por ellos y sanen, entonces dirás: El precio ya se pagó.” 

Pasaron 2 semanas y salimos a predicar al tianguis y la gente nos recibió con asombro y amabilidad.  Algunos, hasta nos hacían espacio para hacer culto ahí. 

Era un día soleado, y estábamos en el tianguis de la colonia La Sardana, Municipio de Tultitlán y comenzamos cantando alabanzas, repartiendo folletos, dando palabra de salvación y orando por los que se acercaban.  Algunos pasaban apáticos, pero valía la pena el esfuerzo.  En esa primera visita, se acercó un indigente que no hablaba, pero se veía que tenía hambre y sed de la palabra de Dios.  Así, se presentó por dos servicios más y se fue viendo la transformación en él -aunque seguía en la calle-.  En algún momento se acercó pidiendo que se le regalara una Biblia ya que dijo: “Es el tesoro más grande que deseo.”

Hemos estado en pruebas y luchas, pero Dios nos ha dado victorias y una de ellas es la de Jorge Hernández García, el indigente de Oaxaca que llegó por primera vez con nosotros y quien venía arrastrando traumas en su vida.  Su madre murió mientras estaba en la cárcel y no la alcanzó a ver con vida.  A veces veíamos lejana esa restauración. En ese mes, visitamos una casa de restauración de un hermano que tiene un gran testimonio y vimos que era el lugar indicado para Jorge.  Al principio él no quería ser encerrado ya que tenía miedo a lo que le pudieran hacer y se nos escapó un día.  Las últimas 2 semanas que él estuvo libre, se le encontró en varias ocasiones perdido, tirado en la calle. 

Durante ese tiempo, le traíamos a desayunar y a comer con el grupo de evangelismo, ya fuera conmigo o con otros de los hermanos.  Todos estábamos comprometidos a que se alimentara todos los días.  El día 13 de Noviembre visitamos las instalaciones. Al llegar conocimos al pastor quien nos explicó que la restauración se hace con la Palabra de Dios, ayuno y oración.  El pastor y su esposa tienen amor por esas almas perdidas.  Le explicamos todas estas cosas a Jorge y le dijimos, “Allí vas a estar bien,” y entonces aceptó internarse.

Cuando llegó Jorge, le preguntaron, “¿Crees en Dios?”  Él respondió que sí. “¿Crees que Dios te puede transformar?” Él dijo que sí, que él ya había recibido a Cristo en los cultos que hacíamos en el tianguis.  Él quería cambiar, pero sentía que no podía.  En algún momento le dimos el folleto Tu adicción tiene solución; leyó el Estudio de  Romanos, y así varias porciones bíblicas.  En alguna ocasión lo asaltaron, pero defendió valientemente su Biblia. Dios hizo la obra.

Gracias Cruzada Mexicana por brindarnos esos folletos que tanto bendicen, porque si un alma se salva, vale la pena todo lo que pasemos; sabemos que entonces hay fiesta allá en los cielos. Confirmamos que sólo Dios puede transformar el corazón del hombre. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 1 Juan 4:8. A este varón lo que le llamó la atención fue el amor y la igualdad con que se le trataba. Jesús es el ejemplo, miraba a todos los pecadores con amor sin discriminar a nadie, lo mismo con el rico que con el que no tenía nada.

Se parte de este ministerio

One response to “Creyó en Jesús y ahora está siendo restaurado”

  1. Unamos nuestras oraciones en favor de Jorge Hernández García para que permanezca fiel en su conocimiento del amor de Cristo. Oremos porque el Espíritu Santo lo fortalezca para no volver atrás y siga su restauración espiritual y física. Cruzada Mexicana es una herramienta al servicio del pueblo cristiano, con una extensa gama de títulos para toda circunstancia que vive nuestro pueblo. Búsquenos en los contactos que aparecen aquí, y propóngase a iniciar un año nuevo, sembrando la semilla del Evangelio en las almas sedientas de conocer la Verdad y la Verdad es Jesús.

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