Iglesia Yeshúa E Ich-Ek, pastor David Dyck
E Ich-Ek Hopelchén, Campeche
Cuando tomé el reto de participar en el proyecto Ama tu vecino, recordé al pastor, que era mi vecino y con mucho amor me habló de Cristo, sin importarle que yo pertenecía a la comunidad Menonita.
Ahora, como hijo de Dios y pastor, soy libre por Cristo para anunciar las buenas nuevas de salvación, aún a los de mi propia comunidad menonita. Tengo fe en el Señor, de que así como me alcanzó y perdonó mis pecados, muchos menonitas serán alcanzados para salvación.
Para la gloria de Dios y junto al apoyo de Cruzada Mexicana, compartimos la Palabra de Dios a muchas personas en las comunidades, visitando 686 hogares, dónde hubieron 74 decisiones, y 24 se bautizaron.







Lo maravilloso del desarrollo de este proyecto es que hace práctico actuar y Dios va transformando tu corazón para amar a tu prójimo como a ti mismo. Hago este comentario porque en los hermanos que participaron en el proyecto, después del mes de oración por sus vecinos, nació en ellos el mirar a sus vecinos como los mira Jesús. Esto fue maravilloso y asombroso porque muchos hogares recibieron a Cristo como su Salvador; vieron en nosotros algo diferente que no habían visto anteriormente.
Lo que vieron en nosotros fue el amor de Cristo porque llegábamos para apoyarlos y orar por ellos, sin importarnos en la circunstancia que se encontraban, si eran alcohólicos, drogadictos, prostitutas, hechiceros. No llegábamos para juzgarlos sino para decirles que en Cristo hay amor, salvación y perdón, y que Él nos da la oportunidad de comenzar de nuevo.
Así fue como llevamos a cabo este proyecto, Ama tu vecino. Después de un año estamos viendo los resultados; este fue el primer grupo de nuevos hermanos bautizados. Yo sé que pronto darán testimonio de dónde los alcanzó el Señor.
Dios les bendiga.

