Compartiendo las buenas nuevas desde mi taxi

Iglesia Ven a Cristo
Piedras Negras, Coahuila

Mi nombre es Pedro y soy taxista. A través de mi trabajo, el Señor me permite conocer a muchas personas a quienes puedo ministrar y compartir el mensaje de salvación. Una de esas personas fue Francisco, quien una noche subió al taxi y pidió que lo llevara a su casa. Durante el trayecto le hablé del Evangelio, y él mostró un sincero interés en conocer más de Dios. Con voz entrecortada me confesó que es alcohólico y que, aunque ha intentado muchas veces dejar ese vicio, le ha sido imposible lograrlo.

Después de escuchar su historia, le regalé el folleto ¿Se puede salir del alcoholismo? y oré por él. Al llegar a su casa me invitó a pasar para compartir la Palabra también con su esposa. He continuado visitando a Francisco y en varias ocasiones lo he encontrado alcoholizado, pero sigo hablándole del amor de Cristo y orando por él, confiando en que el Señor tiene poder para transformar su vida.

Durante una de esas visitas conocí a su vecino Martín, un albañil. A él le compartí el folleto Su muerte es mi vida para presentarle la salvación que Cristo ofrece. Martín escuchó el mensaje, el Espíritu Santo tocó su corazón y recibió a Jesús como su Salvador personal. Desde entonces he comenzado a discipularlo, y espero que muy pronto nos acompañe al templo y tome la decisión de bautizarse.

Se parte de este ministerio

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