Iglesia Jesús es el Camino, pastor Ezequiel Becerril
Santiago Acutzilapan, Atlacomulco, Estado de México
Después de haber terminado de orar con el grupo de evangelismo, salimos a evangelizar casa por casa, en los parques, y por las calles y avenidas, utilizando los folletos y pancartas, anunciando que Cristo es el Salvador del mundo.
Hay una gran necesidad espiritual en nuestra región, la mayoría de sus habitantes tienen costumbres de idolatría y hechicería. Además, vemos en la juventud terribles problemas de adicciones. Sabemos que por amor a esas almas, oprimidas por el enemigo, es que debemos predicar. Para que la luz del Evangelio ilumine esos corazones y se conviertan a Jesucristo.
Durante esta actividad, encontré a Francisco y Olga Salgado, que venían del poblado el Rincón de la Candelaria. Me acerqué a ellos para entregarles el folleto, Esperanza en la Crisis. Al ver la imagen del folleto, Olga expresó: “En nuestra familia, está terrible el coronavirus. Algunos familiares que se contagiaron estuvieron muy graves y hasta la fecha están todavía en recuperación. Por eso, nosotros siempre cargamos nuestro cubrebocas para evitar el contagio.” Le contesté: “Hace usted muy bien en tomar en cuenta las recomendaciones sanitarias. Le comento que hay algo peor que el coronavirus y eso se llama pecado. Este mal ha existido desde el principio de la humanidad y la Biblia dice en Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Ellos comentaron que hace aproximadamente siete años estaban asistiendo a los cultos en una congregación, pero tuvieron ciertos problemas personales y dejaron de asistir. Sin embargo, en sus corazones estaba el deseo de algún día regresar. Entonces les dije que era necesario reconciliarse con Dios. Escucharon el mensaje, y gracias a Dios, este matrimonio se reconcilió con Él. Regresaron a su comunidad con gozo por haberse reconciliado con su creador.
Así como este matrimonio, ¿Cuántas personas hay que por algún tiempo estuvieron en el camino del Señor, y que por alguna razón se han apartado? Sin embargo, el Señor que es grande en misericordia dejó las 99 ovejas para ir a buscar la que se había perdido.
Damos gracias a Cruzada Mexicana por todos los folletos evangelísticos que nos han enviado. Dios les bendiga.
Pastor Ezequiel Becerril

