Iglesia de Dios, pastora Arminda Valdez Torres
Saltillo, Coahuila
En el centro de rehabilitación CILA, hemos logrado terminar el curso de discipulado, El camino de la felicidad. Es muy triste ver cuántos jóvenes, a temprana edad, caen en el vicio de las drogas; muchos de ellos vienen de diferentes estados de la República con el sueño de cruzar la frontera, y al no poder cruzar empiezan a caer en las adicciones.
Este es el testimonio de Juan, quien es originario de Oaxaca. Tiene 17 años y al ver la situación de pobreza en la que vivía, juntó un dinero y emprendió camino buscando el sueño americano. Al llegar aquí, al Estado de Coahuila, lo tuvieron unos días encerrado, lo estafaron y dejaron abandonado. Como es de provincia, no sabía cómo moverse en la ciudad y empezó a relacionarse con malas amistades que le brindaron la mano pero lo indujeron a consumir drogas. Al principio, al verse solo, sin dinero ni esperanza, se sintió bien consumiendo drogas hasta que llegó el momento en que se dio cuenta que ya era un adicto.
Un día, alguien le regaló un folleto titulado: Tu destino… una meta segura, que habla de las personas migrantes que desean un camino mejor. Así mismo, presenta a Jesús como el Salvador necesario en la vida de toda persona. En Jesucristo se encuentra la verdad y la vida. Ese folleto inquietó el alma de Juan y fue así como buscó un lugar para rehabilitarse.
Juan llegó al centro de rehabilitación CILA, para su sorpresa, encontró que aquí se estudia la Biblia los miércoles y estaba por iniciar un curso de discipulado con El camino de la felicidad. En este discipulado se ven temas como el pecado, la fe, Dios, el amor y la esperanza.

Aquí Juan, recibió a Cristo como su Salvador. Él ya terminó el curso y participó en la graduación de un aproximado de 30 hombres y 18 mujeres los cuales han entregado su vida a Cristo. Oramos a Dios para que cuando salgan de su rehabilitación, busquen una iglesia para congregarse y continuar creciendo espiritualmente . Agradecemos a Dios y a Cruzada Mexicana por todo su apoyo en este material de discipulado.


Una respuesta a «Llegó a esta ciudad en busca del sueño americano»
Debemos siempre estar en oración por los hermanos que encuentran a Jesús cuando son inmigrantes, o adictos, pues Jesús les ama entrañablemente.