Iglesia El Redil de las Ovejas, pastora Arodi Aseneth Cruz Badaldua
Acapulco, Guerrero
En estos últimos meses hemos vivido experiencias maravillosas cuando salimos a compartir el mensaje de salvación en la hermosa ciudad de Acapulco, Guerrero. En medio de tiempos tan difíciles y desafiantes, tuvimos la oportunidad de llevar la Palabra de Dios a aquellos que la necesitaban desesperadamente.

Cuando salíamos, podíamos sentir la tristeza y el peso de los problemas que muchos de los habitantes están enfrentando. Pero también, fue precioso ver la esperanza brillar en los ojos de quienes abrieron sus corazones para escuchar el mensaje de salvación.
En esta tierra de contrastes, encontramos personas que han llegado al punto de comprender que en medio de la adversidad, sólo con la ayuda y dirección de Dios podrán encontrar la fuerza y el propósito para salir adelante. Ha sido emocionante escuchar sus testimonios y ver la alegría que se manifiesta en sus rostros cuando hablamos de Jesús y Su amor incondicional.

Para muchos, la pregunta ¿Quién es Jesús? se ha convertido en el punto de partida de una conversación profunda y significativa. Les compartimos el folleto ¿Quién dices que soy yo? como un regalo de amor; una puerta de entrada para descubrir quién es Jesús realmente y el plan que Dios tiene para sus vidas: Una vida abundante y eterna.

No sólo encontramos adultos buscando respuestas, también nos emocionó ver cómo los niños se acercaban con curiosidad y entusiasmo. Algunos de estos pequeños, aún a edades tempranas, han caído en malos caminos en la calle, haciendo cosas que hieren a los demás, robando y desobedeciendo a sus padres. Sin embargo, al compartir la Palabra de Dios con ellos, pudimos sembrar la semilla de los valores y el temor a Dios en sus corazones.
En medio de esta hermosa labor, queremos expresar nuestra profunda gratitud a Cruzada Mexicana por proporcionarnos los materiales que tocaron los corazones de estas personas. Es un honor para nosotros poder llevar el mensaje de salvación y esperanza a las calles de Acapulco y ser testigos de las vidas transformadas por la gracia de Dios. Queremos decirles que incluso en tiempos difíciles, el amor de Dios sigue siendo una fuente inagotable de esperanza y redención. Sigamos compartiendo Su amor y Su palabra, sabiendo que a través de ello, podemos cambiar vidas y restaurar corazones.


Una respuesta a «Esperanza para Acapulco»
Nos da mucha tristeza y dolor que este testimonio fue recibido en nuestras oficinas, antes de que pasara el huracán y ese Acapulco ya no existe. Oramos por nuestros hermanos y por aquellas personas que habían conocido a Jesús a través de nuestro material. Hay poca comunicación y no tenemos noticias de cuántos desaparecidos hay. Por eso rogamos a Dios que tenga piedad y cuidado de nuestro pueblo cristiano en el Estado de Guerrero.