Iglesia Comunidad de Cristo, pastor Rigoberto Campos Vargas
Lázaro Cárdenas, Michoacán
Hace unas semanas, un evento inesperado irrumpió en nuestra escuela, una invitación a una exposición sobre las adicciones. En un inicio, lo tomé a la ligera, sólo como una excusa para no tener clases. Incluso, algunos maestros ofrecieron un punto extra como incentivo, lo cual nos llevó a considerar asistir.
Llegamos al parque central bajo una lluvia persistente, posponiendo el inicio del evento. Al acondicionar un espacio bajo un techo, comenzó algo que no esperábamos, un evento evangelístico. Algunos compañeros se retiraron, motivados por la sorpresa. Aunque mi primera reacción fue seguirlos, algo dentro de mí me instó a quedarme.
Un rapero compartió su transformación de las adicciones en la cárcel y cómo Dios lo alcanzó; otro joven narró su devastadora experiencia con las adicciones y su restauración a través de la fe. Durante el evento, nos obsequiaron un libro revelador: No Caigas en la Trampa. Mientras lo hojeaba, descubrí los peligros de la pornografía y cómo las redes sociales están influyendo en nuestra vida; me impactó la realidad de las adicciones modernas.
Al final, la invitación no era a una religión, sino a tener un encuentro personal con Dios. Aunque sentí timidez, alguien se acercó y me ofreció orar juntos. Al cerrar mis ojos y permitirlo, algo conmovedor ocurrió en mi corazón, y sin darme cuenta, las lágrimas brotaron.
Esa experiencia reveló la presencia de Dios en mi vida. Me fui con una perspectiva distinta, y el joven que oró conmigo se ofreció a visitarme para ayudarme a aclarar mis dudas. Con el paso de los días, he comenzado a comprender quién es Dios para mí y cómo quiere transformar mi vida. Es algo asombroso cómo todo ha cambiado para mí. La gente nota algo diferente en mí y les comparto que he encontrado a Dios. Anhelo que más eventos como este se realicen, mostrando la realidad de la vida actual y presentando a Dios como la respuesta para una vida mejor. Mi transformación es palpable, y ahora, otros se acercan a mí para conocer más sobre este cambio que he experimentado.
Gerardo Díaz


One response to “Algo asombroso ha estado pasando en mi vida desde ese día”
Nuestra oración porque Gerardo siga conociendo más del amor de Cristo, quien como él dice, no es una religión sino una relación personal con el ser humano. Todos lo necesitamos y tarde o temprano nos damos cuenta que sin Él, somos presa fácil para pecar y alejarnos de Su amor.