Iglesia Evangélica de los Amigos de Zacatecas, pastor Omar Ramírez Rosales
Guadalupe, Zacatecas
¡Mi corazón rebosa de gratitud y alegría al reflexionar sobre el impacto profundo que tuvimos el pasado verano en la ciudad de Guadalupe, Zacatecas!
En medio de una sociedad marcada por el rezago educativo, la falta de acceso a servicios básicos y la carencia de seguridad social, nuestro propósito era claro: llevar luz y esperanza a los corazones de los niños y adolescentes.
Gracias a la invaluable colaboración de Cruzada Mexicana, pudimos organizar cursos de verano llenos de amor, aprendizaje y, sobre todo, el mensaje de Cristo. Los folletos La historia más linda, La pelota de Juanito y ¿Quién es el mejor padre del mundo?, se convirtieron en herramientas poderosas para transmitir la esencia del evangelio a estos pequeños ansiosos por descubrir una nueva perspectiva de vida.
Vimos cómo cada niño y adolescente que asistió se sumergió en estas historias, absorbiendo cada palabra, cada enseñanza sobre el amor incondicional de Dios. Fue conmovedor presenciar cómo, a través de lo aprendido, llevaron este mensaje a sus hogares. Compartieron con sus familias los folletos que recibieron, especialmente Carta de amor paternal y La familia lo es todo, provocando conversaciones llenas de fe y esperanza.
El impacto de estos materiales traspasó las barreras de la falta de servicios básicos y la adversidad que enfrenta nuestra comunidad. Personas, ávidas de un encuentro con Jesucristo, fueron transformadas por el mensaje de amor y redención contenido en estos folletos.
Como iglesia, estamos profundamente agradecidos por la capacitación, las herramientas y los materiales que nos proporcionaron por parte de Cruzada Mexicana. Estamos seguros de que pronto veremos florecer los frutos de estos esfuerzos conjuntos. Sabemos que cada vida tocada, cada corazón que encontró esperanza, será parte de un cambio más amplio y profundo en nuestra comunidad.
Gracias, Cruzada Mexicana, por ser un catalizador de esperanza, por permitirnos llevar el mensaje transformador de Cristo a aquellos que más lo necesitan. Juntos, seguiremos siendo agentes de cambio, llevando luz a las vidas que esperan ansiosamente el amor y la salvación de nuestro Señor Jesucristo.











