Iglesia Cristo Salva, pastor Roberto Pérez García
Atizapan de Zaragoza, México
En medio del duelo y la incertidumbre, Antonio acudió al funeral con el corazón apesadumbrado.
Los pastores de la Iglesia Cristo Salva, estuvieron presentes en ese funeral. Con el corazón lleno de compasión, tomaron la oportunidad para predicar la Palabra de Dios, hablando sobre: ¿A dónde irás después de la muerte?
Le predicamos a los presentes por medio del folleto Su muerte es mi vida y la importancia de recibir a Cristo y pidiendo perdón por todos nuestros pecados. La voz del Espíritu Santo resonó en el corazón de Antonio, y en medio de su dolor y reflexión, tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre.
Con un corazón humilde y arrepentido, José Antonio Alatorre aceptó a Jesucristo como su Salvador personal. Ese día, en medio del dolor por la pérdida, se sembró en su vida una semilla de fe que, con el tiempo, germinaría y daría frutos abundantes.
Pero la historia no termina ahí. Después de su encuentro con Cristo, Antonio no sólo experimentó una transformación interior, también tomó una decisión firme: ser bautizado, sellando su compromiso con Cristo y dando testimonio público de su fe. Fue un honor para nosotros, como iglesia y como cuerpo de Cristo, ser testigos de este momento tan especial en su vida.



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