Iglesia Bautista Resurección, pastor Dan Jahaziel Bautista Sandoval
Naucalpan de Juárez, Estado de México
Nuestros niños y jóvenes están siendo atrapados por el consumo de las drogas, el alcohol, la prostitución y los video juegos. Además, en estos tiempos, participan con gran entusiasmo en el culto a las tinieblas, siendo atraídos a ese universo de maldad. Nuestra sociedad es decadente y va de mal en peor; hay mucha maldad.
Nos duele ver como la ciudad de Naucalpan figura entre las ciudades más violentas de México; tenemos como iglesia que hacer algo. ¿Cómo hacerlo, o cómo no hacerlo? Aquí vivimos; este es el lugar dónde Dios nos puso. Ahora nos toca movernos y llevar el evangelio a todas las naciones o por todo el mundo.

Si queremos que nuestra sociedad cambie, debemos empezar por la escuela de nuestros hijos; uno de los lugares dónde más influencia reciben y son adoctrinados con formas y costumbres que nada tienen que ver con Dios, pero si tienen que ver con las potestades que gobiernan las tinieblas y el mundo en que vivimos.
Anunciar la Palabra dentro de la escuela significa un reto o un desafío que debemos asumir y enfrentar con la ayuda de Dios.
Nos dieron permiso, por parte de la maestra del grupo de mi hijo, para entregar más de treinta folletos a los niños junto a algunos padres de familia. A Dios sea la Gloria.

“Si en la escuela de mis hijos los adoctrinan, con cosas que no tienen que ver nada con la preparación académica, ¿Por qué no tengo derecho a llevarles un mensaje, que lejos, muy lejos está de hacerle mal a nuestros niños? Esas costumbres y tradiciones que hoy les enseñan están mal y en nada les educa o edifica; sin embargo, yo busco llevarles la luz del evangelio para que esos niños y sus padres despierten o abran bien los ojos, y así no acepten se les siga induciendo a la veneración del mal.”
Estas son las palabras de una hermana que junto con su pequeño hijo, se pusieron a entregar el folleto Inevitable, el día previo al festejo de día de muertos. Se repartieron estos folletos acompañados de un dulce, tanto a niños como a sus padres.


One response to “Si queremos que nuestra sociedad cambie, empecemos por la educación”
Siempre el Espíritu Santo nos revela estrategias eficaces para poder dejar el folleto con el mensaje impreso, el cual leerán aquellos que Dios ha preparado para recibir Su mensaje de salvación.