Iglesia Puerta del Cielo, pastor Emilio Matuz Pérez
Jiquipilas, Chiapas
En la comunidad 14 de septiembre, hemos presenciado cómo Dios nos ha permitido llevar el mensaje de salvación. Durante la escuela de verano, numerosos niños participaron en las clases, provocando un despertar espiritual en sus vidas.
En el pasado mes de diciembre, al entregar obsequios navideños, experimentamos la alegría y la gratitud de los niños, quienes se sintieron valorados y recordados. Como iglesia, estamos comprometidos a llevar la Palabra de Dios a este lugar, en medio de las montañas, llegando al corazón de las familias a través del amor divino.
La entrega de estos regalos no sólo fue un gesto de generosidad, sino también una oportunidad para establecer vínculos más cercanos con las familias de la localidad, quienes pudieron experimentar un poco del amor de Dios, marcando el inicio de nuestro propósito de llegar a sus corazones con el mensaje de salvación.

Fue una extraordinaria navidad en el campo del evangelismo. Nuestro proyecto fue enriquecido y elevado a nuevos niveles gracias al apoyo incondicional de Cruzada Mexicana. Su contribución fue más que crucial, fue trascendental para el desarrollo de nuestra misión.
Con apoyo de los folletos, Dios me ama, Dios conoce mi nombre y Navidad en el corazón, además de pulseras y bolsas con textos bíblicos proporcionados por Cruzada Mexicana, logramos establecer un contacto más cercano y significativo dentro de la caravana de apoyo social que llevamos a la comunidad. La presencia tangible de estos materiales facilitó nuestras interacciones y nos permitió difundir el mensaje de amor y salvación de una manera efectiva y conmovedora.
Una de las experiencias más conmovedoras del día fue el encuentro con Daniela, una niña de 8 años, y José, de 11 años. Su historia es desgarradora; fueron abandonados por su madre desde una edad temprana en busca de una estabilidad económica en otra ciudad, y nunca más supieron de ella. Esta ausencia dejó a José como el sostén de su hogar junto a su abuela. A pesar de su corta edad, José se vio obligado a vender limones y realizar mandados para ayudar a mantener a su familia, sacrificando así su educación. Sin embargo, hoy presenciamos un rayo de esperanza en su vida.

Al brindarles regalos simples pero significativos, como una mochila con útiles escolares, pudimos motivar a José a retomar sus estudios. Le recordamos que Dios será su proveedor y que siempre estará presente en su hogar. Transmitimos este mensaje de fe y esperanza tanto a él como a su abuela, quienes recibieron nuestras palabras con gratitud y renovada esperanza.









Todos estos momentos de conexión y transformación fueron posibles gracias al generoso apoyo de Cruzada Mexicana. Estamos profundamente agradecidos por su colaboración. Seguimos comprometidos a seguir expandiendo el Reino de Dios en toda nuestra comunidad. Su respaldo ha sido un motor inspirador para nuestra labor evangelizadora, y esperamos continuar trabajando juntos en futuras iniciativas para llevar luz y amor a aquellos que más lo necesitan.
Pastor Emilio Matuz Pérez


Una respuesta a «Pequeños que experimentaron el amor de Dios en sus vidas»
Maravilloso testimonio del poder de Dios. Que hayan muchos hermanos dedicados como la familia Matuz alcanzando a pequeños como estos. Oremos por ellos.