Misión Nueva Jiquipilas, pastor Emilio Matuz Pérez
Jiquipilas, Chiapas
Por la gracia de Dios, seguimos llevando el mensaje de salvación a nuestra colonia de San Sebastián, un lugar marcado por la inseguridad y la presencia creciente del narcotráfico.
A pesar de los desafíos, nuestra familia se mantiene firme en el propósito de compartir el amor de Dios con aquellos que aún no lo conocen. En estos tiempos difíciles, nos hemos centrado en trabajar con los niños de la colonia, creemos en la promesa de nuestro Dios, como lo dice Su Palabra en Mateo 19:14: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.”
Estamos trabajando con el material de discipulado Ha Resucitado, un material que nos permite conocer todo lo que el Señor ha hecho por nosotros, lo más profundo de Su amor y el sacrificio que hizo por cada uno de nosotros.

Tuvimos el privilegio de invitar a Reynaldo, un niño de 7 años que, lamentablemente, perdió a su padre en el año 2023. Reynaldo es un niño con una gran timidez. Le hablamos sobre las similitudes entre lo que aprende en sus clases de la iglesia católica -porque él se identifica como católico- y el mensaje que le compartimos; le explicamos que buscar a Dios puede traer consuelo y tranquilidad a su corazón, que se encuentra afligido por la pérdida de su padre, y que, si él así lo desea, Dios nuestro Señor puede ser su Padre Celestial y que Él puede guiar su camino por el camino del bien. Reynaldo, como aun es un niño, se siente un poco confundido para poder tomar una decisión concreta; pero confiamos en Dios que pronto aceptará a Dios como su único y suficiente Salvador.
Nuestra labor en San Sebastián ha sido difícil, pero no imposible, porque para Dios no hay nada imposible y seguimos confiando en la promesa que Dios nos da. Agradecemos a Dios por su gracia que nos ha permitido seguir llevando el mensaje de salvación sobre todo con los niños.
Olga Gómez Santos


One response to “Oramos para que pronto tengo consuelo en Dios”
Siempre es gratificante ver que hay cristianos preocupados por la niñez mexicana. Oramos por la familia Matuz en Chiapas, que dedican su tiempo a enseñar la Palabra de Dios a niños de su comunidad.