Iglesia Comunidad de Cristo, pastor Rigoberto Campos Vargas
Pedernales, Michoacán
Mi vida ha sido transformada totalmente desde el día que entendí que necesitaba de Jesús en mi corazón para ser feliz. Me llamo Esther y vivo en la comunidad de Pedernales, un pequeño poblado sumergido entre los verdes campos del Valle de Michoacán. Aquí disfrutamos de las riquezas que la naturaleza nos brinda a través de las cosechas. Sin embargo, también en estos últimos años, lamentablemente la maldad y el pecado han ido en aumento en la región.
Igual que muchas otras familias de esta comunidad, la mía se encontraba en constante conflicto. Ya no sabía de qué manera poder tener un poco de paz y armonía en mi hogar. Las discusiones eran constantes igual que los pleitos con mis hijos. Sentía que mi familia ya se estaba cayendo al vacío.
Pero, gracias a la visita que los hermanos de la Iglesia Comunidad de Cristo hicieron en nuestro poblado, pude ver cuán necesario era que Jesús estuviera en mi vida y en mi familia. Todo comenzó con el folleto La familia lo es todo. Gracias a ese folleto pude encontrar una respuesta a mis aflicciones y preocupaciones. Después de varios días de visitarnos en nuestro hogar, los hermanos nos hicieron ver lo necesario que era permitir que Jesús morara en nuestro corazón y en nuestro hogar.
Hoy puedo decir con mucha alegría que mi hogar es totalmente diferente. El amor de Dios ha transformado todo y nos ha hecho nuevas criaturas. Ahora damos testimonio con nuestros vecinos y amigos de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.
Esther Ramírez

