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La oración es mi vitamina diaria

Iglesia Oasis de Esperanza, pastor Carlos García García
Mazatlán, Sinaloa

Cuando Jesús me rescató del mundo de las tinieblas, yo estaba muerto en vida. No tenía razón alguna por la cual vivir, por la cual seguir adelante y luchar. Sentía que a pesar de que intentara ser mejor, nunca lo lograría, me sentía totalmente derrotado.

Pero el Señor tuvo misericordia de mi vida y me dio una nueva oportunidad. Puso en mi vida a los hermanos de la iglesia Oasis de Esperanza, a quienes usó Dios para rescatarme del pecado. Ellos me trajeron a este centro de rehabilitación, dónde el Señor me ha demostrado Su gran amor a través de las oraciones y las enseñanzas que me estuvieron compartiendo. Así logré recuperar ese ánimo y deseo por tener una mejor vida. A través de este proceso descubrí que dentro de mí había un corazón quebrantado que tiene que ser restaurado día con día a través de las oración.

La oración ha sido la clave para mantenerme firme en los caminos de Dios, la que me ha ayudado a mantenerme sobrio hasta el día de hoy y sobre todo a estar en paz con mi familia y conmigo mismo. Cada oración que hago a Dios es como si mi vida volviera a tener ese brillo que alguna vez perdió, siento como a través de cada oración, Su sangre preciosa va limpiando mi vida. Han revivido mis sentimientos y emociones como el amor hacia mi prójimo.

Gracias a las enseñanzas que hemos recibido por parte de nuestros hermanos, con la ayuda del discipulado El camino de la felicidad, y vaya que es real todo lo que contiene este libro. Nos va diciendo paso a paso como ir madurando espiritualmente, nos enseña cómo leer la Biblia y cómo compartir el amor de Cristo hacia los otros. Siento que con la ayuda de este pequeño libro he vuelto a nacer.

La oración es parte fundamental de mi vida. Es esa vitamina que mi alma necesita cada día para hacer frente a las adversidades. Por ello, motivo cada día a los jóvenes del centro de rehabilitación para que nos unamos en oración por las tardes y juntos clamemos a Dios para que nos de Su misericordia.

También oramos por los ministerios que han sido de bendición para nuestras vidas, tal como lo ha sido Cruzada Mexicana, este maravilloso ministerio que ha venido a darnos tantas bendiciones a los que estamos en este centro de rehabilitación, no solo con el alimento espiritual, sino que también con los alimentos que nos han enviado para poder convivir con los compañeros, Dios siga bendiciendo este maravilloso ministerio y abra más puertas para llegar a más corazones necesitados.

Se omite el nombre de quien comparte su testimonio por seguridad

A

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