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Encontré lo que buscaba

Iglesia La Hermosa, pastor Alfonso Morales Hernández
Tijuana, Baja California

Como jóvenes, muchas veces no pensamos que en un futuro, a veces cercano, a veces lejano, nuestros actos irresponsables tendrán consecuencias que afectarán no solamente nuestra vida, sino también la de los que estén con nosotros. Yo no lo sabía, pero mi vida sin Cristo era una vida llena de libertinaje, de excesos y descontrol. Muchas veces llegué a pensar que todos mis actos eran buenos, que estaban bien y que no le causaban daño a nadie.

A la par de llevar mi vida de una manera descontrolada, los problemas en mi casa iban creciendo. Ya no sólo era mi padre quien cometía desmanes a causa del alcohol, sino ahora yo también llegaba a querer imponer mis ideas y leyes en casa, sin aportar nada de beneficio para mi familia.

Tarde o temprano, con una vida de juventud sin control, uno llega a realizar actos que lo marcan de por vida. Uno de ellos fue formar una familia sin tenerlo planeado. De un momento a otro, llegué a tener la responsabilidad de un hogar. Esto originó muchos cambios en mi persona, pero nunca deje de ver mi vida como si aun fuera soltero.

Dios habló a mi vida a través de mi hija, ella comenzó a sufrir severos ataques epilépticos. De alguna manera, Dios me puso un freno contundente y ahora mi prioridad era el bienestar de mi hija. Fue hasta entonces cuando entendí y comprendí la importancia que conlleva un hogar. Luchamos a través de los médicos para estabilizarla, pero parecía que todos los intentos eran inútiles.

Mi familia, de creencias religiosas diversas, nos llevó con brujos y curanderos. Buscábamos hasta debajo de las piedras cualquier cosa que nos pudiera ayudar a encontrar una cura para mi pequeña. Todos nuestros esfuerzos parecían ser en vano.

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Una tarde, mientras nos encontrábamos en casa, una persona se acercó a nuestro hogar y nos habló de la Palabra de Dios y antes de irse nos obsequió un folleto.  ¡Que coincidencia! el título me llamó mucho la atención ¿Has encontrado lo que buscas?  Parecía que la persona que me dio el folleto conocía mi vida y sabía por lo que estábamos pasando. Tome la decisión de llamar a esa persona que nos había dado el folleto y Rosy, como es su nombre, muy amablemente nos visitó y compartió la Palabra de Dios con nosotros.

Le hice saber la situación por la cual estábamos pasando como familia en ese momento. Entonces, ella nos invitó a elevar una oración a Dios. Recuerdo muy bien que nos dijo “A todo aquel que cree le es posible”.  No puedo explicarlo, pero sentí algo en mi corazón y no pude contener mis lágrimas y caí de rodillas suplicando a Dios por la vida de mi hija. Le pedí perdón por haber sido un mal hijo y un mal padre para mi familia, pero desde ese momento hacía un compromiso de cambiar con su ayuda, solamente le pedía que sanara a mi hija, eso era lo que yo más quería, ver sana a mi hija.

Hna Rosy, compartiendo la Palabra de Dios a la familia de Erick

Han pasado 2 meses desde el día que sucedió eso en mi hogar y desde entonces mi hija ya no ha vuelto a tener ataques. El proceso no ha sido fácil. Estaba comprometido con dejar una vida que estaba bastante arraigada en mi corazón, pero eso no se logra de la noche a la mañana.  Doy gracias a Dios y a los hermanos de la iglesia La Hermosa, que no nos han dejado y nos han acompañado en este proceso. A raíz del cambio que Dios ha hecho en mi vida y que mi familia ha visto, mis padres y mis suegros han aceptado a Cristo como su Salvador también.  Ahora, todos unidos buscamos de la presencia de Dios y compartimos con los demás las bendiciones que hemos recibido desde el día que conocimos a Dios y lo dejamos entrar a nuestro corazón.

Erick Barba

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Un comentario sobre "Encontré lo que buscaba" Deja un comentario

  1. Sabemos que los ataques epilépticos son difíciles de controlar, por eso estaremos rogando a nuestro poderoso Señor Jesucristo, que termine la sanación de la hijita del hermano Erick Barba, porque Cristo no hace los milagros a medias. Oramos también porque Erick, su esposa, su pequeña y los padres de ambos sean fieles al Señor y profundicen más en Su Palabra para que sus vidas y crecimiento espiritual se fortalezcan día con día.

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