Iglesia de Dios
Huimilpan, Querétaro
Salimos como iglesia a compartir las buenas nuevas de salvación casa por casa, tocando puertas esperando nos abrieran las puertas de su corazón para anunciar que Cristo quiere cambiar sus vidas.

Una mujer que estaba vendiendo quesos nos observaba, nos acercamos a compartirle el mensaje y nos platicó que estaba pasando problemas familiares con su esposo e hijos y que ya no podía. Se encontraba cansada y sin ánimo; necesitaba ayuda. Fue en ese momento que le hablamos del evangelio y le invitamos a orar para que recibiera a Jesús como su Salvador, le obsequiamos el Evangelio de San Juan Siete Pasos.
María nos dijo que sintió paz en la oración pero que ella no iba a dejar su fe que le inculcaron sus padres. Confiamos en que la semilla fue sembrada y dará fruto a su tiempo.


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