Iglesia Torre Fuerte, pastor Sergio Fernando Meza Amarillas
Guamúchil, Sinaloa
Mi infancia fue muy difícil, marcada por la violencia, el resentimiento y la pobreza. Desde muy temprana edad tuve que trabajar para ayudar a mi madre. Mi padre siempre estaba ahogado en el alcoholismo y las drogas, lo que nos dio una vida miserable y de dolor. Los gritos, maltratos y peleas, eran constantes en nuestro hogar.
Cansado de este tipo de vida, tomé la decisión de irme de casa y vivir mi propia vida. En un principio tenía el deseo de superarme, para lograr ser alguien en la vida y ayudar a mi madre y mis hermanos. Sin embargo, al pasar el tiempo y las malas compañías, todos esos deseos se fueron perdiendo y ahogando en el alcohol y las drogas; las calles llegaron a ser mi hogar, las pandillas mi familia y el alcohol y las drogas mi alimento diario.
Tenía mucho resentimiento con Dios, pues en muchas ocasiones le supliqué, llorando, que nos ayudara a salir de esta miseria en la que vivíamos. Ver el sufrimiento de mi madre me partía el corazón, pero, nunca tuve una respuesta, y hasta llegué a pensar que Dios no quería a las personas humildes. Tiempo después, escuché a unas personas hablar de un Dios que condenaba a los pecadores, que los enviaba al infierno y eso me hizo sentir aún más en contra de Dios.

Una tarde, cuando estaba agobiado por las adicciones, los problemas y cansado de la vida que llevaba, me abandoné y me tiré a mi suerte, sin objetivos en mi vida. Comencé a caminar sin rumbo alguno hasta dónde mis fuerzas me lo permitieran.
Sin darme cuenta, mis pasos me llevaron a una iglesia, dónde en el exterior se encontraba un grupo de personas regalando comida y compartiendo unas palabras muy hermosas. Hablaban de un Dios de amor, que perdona todo pecado y que restaura la vida de las personas. He de reconocer que me acerqué por la comida, pero después de saciar mi hambre física, un varón se acercó a mí, y me ofreció un espacio para bañarme y asearme. Me dieron ropa y comenzaron a platicarme del amor de Dios, esa tarde fue maravillosa para mi vida.
A partir de ese día, tomé la decisión de iniciar un proceso de rehabilitación. Los hermanos de la iglesia Torre Fuerte, me brindaron su ayuda y su respaldo, me compartieron la Palabra de Dios por medio de algunos folletos y comencé a conocer acerca de un Dios lleno de amor, un Dios compasivo y perdonador, ese Dios que tanto tiempo estuve buscando sin saberlo.
Ahora puedo entender que Dios siempre estuvo cuidando de mi vida, pero para que yo lo conociera, tenía que acercarme a Él y pedirle que entrara en mi vida y me hiciera una nueva persona. Comprendí que Dios no hace las cosas por arte de magia. Gracias a las Biblias que Cruzada Mexicana nos ha enviado, he podido aprender más de Dios y Su Hijo Jesucristo. Estoy aprendiendo a vivir conforme a las promesas que Dios tiene para todo aquel que cree en Él.
Hoy le pido a Dios que me ayude a formar una vida digna de Su presencia y me de sabiduría de lo alto así como las palabras adecuadas para llevar el mensaje de salvación a mi familia y a la vida de muchos jóvenes que se encuentran en las calles atrapados por las garras del enemigo.
Jorge Antonio Urías Valdez


One response to “Con la Biblia conozco más de Dios y Su amor por mi”
Mi oraciòn por Jorge Antonio Urìas para que Dios fortalezca su espìritu y lo ayude a seguir adelante en la nueva vida que Cristo le ha dado. Por èl y por tantos y tantos hombres y mujeres, jòvenes, niños y ancianos que son rescatados dìa a dìa de los lazos de satanàs.