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CategoríaDistribución de Biblias

Me preguntaba dónde estaba Dios y cómo era

Cristo me habló infinidad de veces por medio de situaciones diferentes

La Palabra de Dios es viva y eficaz

Cuando la abrí, encontré que decía en Isaías 1:18  ‘Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta…»

Nuevas almas, creciendo en la Palabra de Dios

¡Estoy decidida! No pienso soltarme de su mano; le he entregado mi vida para que sea Él, quien dirija mi vida

Llegó a visitar a un familiar y conoció a Jesús como su salvador

Sebastián aceptó a Jesucristo como su Salvador y le entregamos una Biblia para que la escudriñe.

2 semillas que cayeron en buena tierra

En su rostro podíamos ver la emoción y alegría de vernos; nos comentó que después de que le compartimos el mensaje, a su vez, hizo lo mismo con su familia, con aquel folleto que le habíamos dado.

Quería saber qué logró ese cambio en mi hermano

Empezó a contarme como Dios ha restaurado su vida, su matrimonio.

Predicador: ¿Es cierto lo que dices?

Le pregunté: “¿por qué quieres mi Biblia?” Ella me contestó: «me conmovieron algunas palabras que dijiste acerca de que Dios no hace acepción de personas»

Recibió su Biblia

Poco a poco, cada día creció ese interés por saber que decía la Biblia y ver si alguien me pudiera explicar.

He aceptado a Jesús en mi corazón

Despertó en mí, un gran interés por conocer verdaderamente de Dios y Sus promesas para mi vida.

¡Ha cambiado mi lamento en baile!

No tenía trabajo para ser solvente, pero ahora, Jesús ha cambiado mi lamento en baile. Tengo paz, trabajo y deseos de sacar adelante a mi bebé.

Vidas transformadas por Su Palabra

Ahora ellos comparten su testimonio con otras personas, haciéndoles ver que para Dios no hay nada imposible.

Esa angustia que sientes, no es de muerte

Tal vez vio en mi rostro la tristeza que me embargaba, pero siguió diciéndome que por la sangre de Jesucristo, podría quedar limpia de pecado y toda enfermedad. Oró por mi para que aceptara a Jesucristo como mi Salvador…

¿Quieres enfrentar tus problemas? Escrudiña tu Biblia

Doy gracias a Dios por los hermanos que hasta hoy han orado por mi para que aceptara a Cristo en mi corazón; ahora me han regalado una Biblia. Con ayuda de Dios, la escudriñaré para poder obedecerla. Algún día quisiera estar predicando la Palabra de Dios como estos hermanos lo han hecho conmigo.

Desde que conoció la Palabra de Dios, la atesoró

Desde que llegó al comedor y le compartimos la Palabra de Dios, la ha atesorado en su corazón.

3 mujeres, 3 historias de quienes buscan la Palabra de Dios

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Un regalo muy especial

También les entregamos unos Audio-Evangelizadores porque hay algunos que no saben leer y con este aparato podrán ser instruidos en la Palabra de Dios.

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