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CategoríaDistribución de Biblias

Les hablamos para compartirles el mensaje de Dios

Cuando le hablamos a la gente para decirles que deseamos visitarles para darles una palabra de parte de Dios, notamos cierto miedo y buscan algún pretexto para no recibirnos, pero les comentamos que vamos con las medidas de seguridad y respetando la sana distancia, entonces las cosas cambian.

Vamos al templo, le decía a su mamá

Carlitos llegó con su mamá y su hermanito a la iglesia para escuchar la Palabra de Dios. Su mamá nos comentaba que Carlitos insistía en que fueran al templo. La familia completa aceptó a Cristo como su Salvador

Permanecieron fieles y en oración. Ahora reciben Nuevos Testamentos

Nos sorprendimos al saber que a pesar de que por un largo tiempo no pudimos visitarlos, no dejaron a un lado lo aprendido y en ocasiones se reunían 2 o 3 familias una vez por semana para orar por su comunidad. ¡Gracias a Dios!

Esto es el inicio, deseo conocer más y más a Dios

Gloria a Dios que abrió los corazones de dos mujeres que lo recibieron en su corazón. Confiamos en que pronto sus familias también vengan a los pies de Cristo.

Las promesas de Dios me han dado paz

Doy gracias a Dios porque me da el privilegio de ser instrumento en sus manos. Él me permite poder ser de bendición para otros al hablarles de Su Palabra

Biblias, ropa y alimentos para los necesitados

Como iglesia, nos hemos visto desafiados a ayudar. Sabemos que nuestro Padre Celestial tiene cuidado de ellos, así que vamos a visitarles y tratamos de aliviar parte de sus necesidades. Llevamos ropa, alimentos y compartimos también la Palabra de Dios.

Un maravilloso regalo

Decidimos darle el primer lugar en nuestras vidas y hogar. Sabemos que al leer la Biblia, vamos a conocer más acerca de Él.

Esta Biblia la leeré todos los días

Siempre procuro traer en el carro folletos, tratados, porciones bíblicas y Biblias para aprovechar toda ocasión que se me presente para evangelizar.

Vidas transformadas

Hay hogares donde Su Palabra ha sido aceptada y está siendo atesorada como un valioso regalo que habían estado esperando por mucho tiempo.

Jóvenes entregando su corazón a Jesús

Como iglesia no paramos de evangelizar y discipular. Sabemos que Dios es quien poner el querer como el hacer por su buena voluntad; nosotros sólo cumplimos Su mandato y Él hace el resto.

En las calles de Celaya proclamamos Su Palabra

Las personas se sorprenden que les hablemos y no aceptan el folleto, pero sienten un poco más de confianza cuando ven que seguimos las recomendaciones sanitarias para evitar los contagios.

Un bocado de pan para saciar el hambre

Tenemos el deseo en nuestro corazón de continuar llevando la Palabra de Dios donde hay necesidad, donde se necesita una palabra de aliento y decirles que no están desamparados, que Dios los ama y nosotros también.

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