Así fue cómo entendí cuánto me ama Dios

Iglesia Cristiana Movimiento Misionero Mundial
San Luis Potosí

Iniciamos el discipulado El camino de la felicidad en los Centros de Rehabilitación. Se ha tenido gran aceptación y los internos han estado asistiendo a cada una de las clases que se están impartiendo. Además, hemos iniciado grupos de oración, dos de damas y dos de caballeros. Lo que Dios está haciendo nos deja sorprendidos por Su poder transformador. El Espíritu Santo, Dios está obrando de una manera especial desde que empezamos a dar este curso.

“Mi nombre es Lilia; estoy en este lugar porque era una alcohólica. A mi corta edad, por situaciones que me marcaron desde los 8 años, empecé a alcoholizarme. El alcohol era mi refugio; era tanta la adicción que hasta los perfumes me tomaba cuando ya no tenía dinero.

Un día me internaron porque mis riñones ya están afectados y fue en ese momento cuando decidí ingresar al Centro de Rehabilitación. Aquí viene un pastor a enseñarnos la Palabra de Dios y decidí asistir. Me habló del amor de Dios y me invitó a tomar el curso El camino a la felicidad. Acepté y me regalaron un Nuevo Testamento que comencé estudiar.

¡Así fue cómo me di cuenta de cuánto me ama Dios!

Tiempo después, el pastor organizó un grupo de oración al que me integré y fue en ese momento cuándo mi alma se desahogó y recibí a Jesús cómo mi Salvador. En ese momento sentí como se me cayó una carga muy pesada; me sentí sanada y libre.

Doy gracias a Dios que me rescató de ese mundo perdido. Agradezco que alguien se haya preocupado por mí y me haya enviado un Nuevo Testamento así cómo este curso que me está enseñando a conocer más de Dios.

Lilia

Dios es bueno y nos permite ser parte de la salvación de estas personas que están atadas en los vicios.

Carlos Alberto Villanueva Velázquez

Se parte de este ministerio

One response to “Así fue cómo entendí cuánto me ama Dios”

  1. No hay caso perdido para el Señor Jesucristo. Él vino a encontrar y salvar a quien se había perdido.

Descubre más desde CRUZADA MEXICANA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo