Iglesia Centro Cristiano
Jerécuaro, Acámbaro, Guanajuato
“Si no puedes hacer grandes cosas, haz pequeñas cosas de una gran manera.” Esta es una de nuestras frases preferidas como familia. Dios nos alcanzó y nos libró de la condenación eterna.
En muchas ocasiones, hemos salido a predicar la Palabra de Dios al centro de la ciudad; Dios nos ha inquietado para ser testigos de Su amor. Evangelizar en familia ha sido un reto muy grande pues tenemos hijos jóvenes que al principio les daba miedo, pero con el tiempo han crecido y ellos son los que nos motivan a seguir.
Hemos tenido muchas experiencias buenas y otras no tan buenas, una de ellas fue cuando nos topamos con María. Nos acercamos al ver cómo estaba atenta al mensaje de salvación y logramos conversar un poco con ella. Su historia es triste porque había llevado una vida de dolor y sufrimiento desde su niñez pues fue vendida a un hombre a la edad de 8 años. Ese hombre la golpeaba y lo dejó y se encontró otro hombre que era borracho y flojo, a quien también abandonó y entonces se dedicó a ser comerciante pues tenía 8 hijos que mantener.
Y ahora que sus hijos se casaron, empezó a sentir depresión y ansiedad. Le hablamos de Cristo con el folleto El camino a la vida, que explica que el único camino para nuestros problemas y para nuestra salvación es a través de Jesucristo.
Oramos por María y ella recibió a Jesús como su Salvador. Le obsequiamos varios folletos para compartir con sus familiares y vecinos. María asistió dos ocasiones a la iglesia, pero se despidió de nosotros porque había decidido regresar a su pueblo en el Estado de Oaxaca con sus familiares para compartirles del amor de Dios.
Nuestra oración es que María esté dando fruto y que su familia pueda también tener el regalo de la salvación.
Abigail Romero


One response to “Regresa a su pueblo a compartir el amor de Dios”
Dondequiera que estemos, podemos ser luz en la oscuridad, porque el Señor Jesucristo es nuestra fortaleza. Así que María seguramente llevará paz y esperanza a su familia en Oaxaca.