Iglesia Ríos de Agua Viva, pastor Elías Hernández Félix
Mexachiquico, San Luis Potosí
Salimos a la plaza principal para compartir las buenas nuevas de salvación. Ahí encontramos personas de diferentes contextos y realidades. Algunas provienen de comunidades rurales dónde todavía se habla la lengua nativa, el náhuatl; otras viven en la ciudad y se dedican a diferentes profesiones o al comercio. También encontramos personas desempleadas que están en espera de una oportunidad laboral.
No quisimos solamente predicar el evangelio, también queríamos mostrar el amor de Cristo de una manera práctica. Regalamos ropa y distribuimos café y pan, buscando generar oportunidades para entablar conversaciones con las personas y compartirles el mensaje de salvación.





Nos apoyamos en los folletos evangelísticos, los cuales nos permitieron presentar diferentes temas de manera sencilla y clara. Muchas personas se acercaron, personas muy atribuladas por diversas situaciones. Muchos de ellos enfrentan ansiedad, tristeza y desesperanza.
Tuvimos la oportunidad de orar por ellos en medio de la plaza y delante de las personas que transitan por el lugar. Uno de los logros que más nos anima es haber podido guiar a algunas personas a Cristo e invitarlas a buscar una iglesia cristiana dónde puedan continuar creciendo y fortaleciendo su relación con Dios.


2 respuestas a «Llamados para servir»
Estos hermanos están haciendo exactamente lo que enseña la Biblia. Leemos en el libro de Santiago 2:15-17: “”Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”
Estos hermanos están cumpliendo con la enseñanza que nos da la Biblia en el libro de Santiago 2: 15-17: “”Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”