Saltar al contenido

Evangelizando en La Pedrera

Iglesia Casa de Oración, pastor José Emilio Ontiveros
Altamira, Tamaulipas

Nosotros radicamos en la ciudad de Altamira, Tamaulipas pero Dios ha puesto en nuestro corazón salir a las localidades de alrededor para compartir Su Palabra. Esta vez salimos a La Pedrera, un lugar con un aproximado de 1.041 habitantes, dónde muchos jovencitos de entre 6 a 14 años no asisten a la escuela y los mayores, entre 15 a los 31 años, tienen una escolaridad incompleta y salen a trabajar a la ciudad. 

La respuesta que tuvimos fue excelente. A pesar de que hay demasiada presencia de la religión popular, pudimos notar la carencia del conocimiento de la Palabra de Dios y también la disponibilidad de escuchar.

Gracias a Cruzada Mexicana, recibimos folletos que fueron de gran bendición. Primeramente para nosotros, pues al irlos leyendo nos dimos cuenta del contenido tan edificante que tienen, pero además la calidad del material con el que son hechos. Estamos muy contentos porque los temas son muy claros y nos ayudaron a hacer el trabajo de evangelismo en esta localidad.

Varias personas entregaron su vida a Cristo. Ahora tenemos un desafío más, continuar predicando en las colonias vecinas.

Deseamos seguir contando con su apoyo para llevar una palabra de esperanza a los perdidos y mostrarles que con Dios todo es posible.

Pastor José Emilio Ontiveros

Cruzada Mexicana Ver todo

Imprimimos literatura Cristiana como folletos, estudios bíblicos y otros más.

¡No busque más! Para obtener mensajes impresos, cuenta con Cruzada Mexicana. Aproveche nuestra amplia gama de títulos enfocados a circunstancias especiales de nuestra gente.

Un comentario sobre "Evangelizando en La Pedrera" Deja un comentario

  1. Es importante recordar que debemos cultivar la siembra del evangelio que vamos haciendo en nuestras comunidades. Quienes dejamos un folleto en manos de alguien que manifiesta su interés en conocer más de las promesas de vida que nos dejó el Señor Jesucristo, tenemos el deber de regresar a visitar a esas personas y animarlas a seguir orando y leyendo la Palabra de Dios, de otra forma, la semilla sembrada se puede morir.

A %d blogueros les gusta esto: