Iglesia Bethel, pastor Juan Francisco Ávila Miranda
Guaymas, Sonora
Jesucristo nos advirtió en Su Palabra desde tiempos pasados que en los últimos días, el corazón de ser humano se corrompería a causa del pecado y de su propia maldad. Es triste decirlo, pero en la ciudad de Guaymas, Sonora, eso es lo que estamos viviendo, las personas han sido cegadas y sus vidas han sido corrompidas por el enemigo al grado de llevarlos a cometer los actos más viles y denigrantes.
Como hijo y seguidor de Jesucristo, he grabado en mi corazón el mandato que nos dejó en Su escritura: “Id por todo el mundo y llevar el evangelio a toda criatura.“ He llegado a comprender que Dios, por medio de esta instrucción que nos dejó, nos encomendó llegar a toda criatura sin importar su condición social, física o espiritual. Lo que Dios más desea es que todos procedan al arrepentimiento.
Hoy entiendo que fue Dios quien me guió y me permitió llegar al Centro de Rehabilitación Cristiano Eben-Ezer en la colonia San Carlos de esta ciudad. Aquí, a través de la Palabra de Dios, la vida de 16 varones ha sido transformada y han podido salir de la oscuridad del pecado a la luz de la salvación.

Son hombres que cometieron los pecados más bajos y viles de esta tierra, que sentían que ya nadie podía dar algo por ellos, que denigraron su integridad física por unos cuantos gramos de droga o una botella de alcohol para alimentar su adicción. A ellos, Dios los vio con ojos de amor y tuvo misericordia de sus vidas desde el momento en que reconocieron que el único que podría restaurar su integridad humana y espiritual era Jesucristo. Fue entonces que lo aceptaron como su único y suficiente Salvador.
Nos sentimos muy agradecidos con Cruzada Mexicana por todo el material que nos hicieron llegar, cada folleto que les dimos reflejaba sus vidas y las palabras de esos tratados fueron guiados por el Espíritu Santo para hacerlos recapacitar y entender que necesitaban de Jesús en sus corazones.
Con la ayuda de las Biblias que también recibimos, comenzamos a impartirles enseñanzas basándonos en la vida de Jesucristo. Ahora están siendo preparados para bajar a las aguas bautismales y declarar públicamente su fe en Jesucristo.

