Iglesia Bautista Resurrección, pastor Dan Jahaziel Bautista Sandoval
Naucalpan de Juárez, Estado de México
Uno de los líderes de la iglesia dijo: “Una iglesia que no ha sido discipulada, es una iglesia que no es apta espiritualmente para ir y hacer discípulos como manda el Señor en Mateo 28:19 y 20.”
La razón de ser de la iglesia es discipular a otros para cumplir con la Gran Comisión. Urge discipular primero a la iglesia local y convencerla de cuán importante es para todos, el discipulado.
Testimonio de la hermana Griselda
“Fuimos retados a hacer el trabajo que Dios en Su divina Palabra nos manda.
Debemos reconocer que los trabajos o empleos seculares de los miembros de una iglesia en la zona metropolitana de la Ciudad de México, generalmente están lejos de los hogares. Las distancias se complican con el incremento de tráfico por vías estrechas, por lo cual, los tiempos que se toman para el traslado también son bastante prolongados, de tal manera que programar capacitaciones es complicado.
No obstante, a pesar de que este curso se llevó a cabo en dos sesiones, las cuales se hicieron por la tarde noche de dos días hábiles, contamos con veintiún hermanos que participaron animadamente en este discipulado de El Camino de la Felicidad.
Griselda

“Tenemos que dar de lo que tenemos y si hoy hemos recibido estas instrucciones, entonces tenemos que compartirlo.
Es cierto que no podemos dar lo que no tenemos, pero también es cierto que tenemos que instruirnos porque urge que salgamos de nuestra área de comfort y demos de gracia lo que hemos recibido de gracia.
Doy gracias a Dios porque creo ver un despertar en esta iglesia Resurrección para ir y hacer lo que el Señor nos manda.”
Josefina Pineda Santiago
“En esta capacitación, aparte de aprender la enseñanza, vino a mi mente un grato recuerdo de mi abuela. Ella solía llevar puesto su mandil de trabajo en casa, pero antes de salir se preparaba y aunque ella no era cristiana tomaba un poco de dulces para que según fuera encontrándose a las personas en su camino, les entregaba un dulce, porque según ella, quería darles un poco de felicidad y endulzarles por un momento la vida a esas personas.
Eso resultaba grato y placentero a ella, y a mí, cuando salía con mi abuela, La pregunta que ahora me hago es esta. ¿Si a mi abuela le agradaba llevar a las personas un poco de dulzura, no podré hacer yo lo mismo, al llevar el mensaje de salvación a las personas que no conocen a Cristo?
Esto es nuestro deber. Es gratificante, que así como mi abuela tomaba un montón de dulces para salir a la calle, este curso nos prepara, para llevar algo mejor, la Palabra de Dios que es, “más dulce que la miel”.
Gracias por la enseñanza y Dios les bendiga a todos ustedes hermanos de Cruzada Mexicana”.
Jessica Alejandra Monroy Juárez


One response to “Compartamos lo que hemos recibido”
¡Qué edificantes comentarios de nuestras hermanas Griselda y Jessica de la Iglesia Bautista Resurrección! Todos podemos tener la oportunidad de reflexionar acerca de la urgencia y emergencia que representa el llevar el Evangelio a toda la gente que nos rodea. Vivimos momentos cuando la Palabra de Dios viene a ser un bálsamo para el alma de quien la escucha.