Saltar al contenido

Antes servía al vicio, hoy sirvo a mi Salvador

Iglesia Emanuel, pastor Joaquín Hernández Esquivel
Santa Catarina, Nuevo León

Santa Catarina es un municipio del estado de Nuevo León, forma parte de la zona metropolitana de Monterrey, capital del estado. Doblamos nuestras rodillas y clamamos a Dios para que Su Evangelio sea llevado a cada hogar y que haya conocimiento de Su Palabra. Pedimos al Señor por nuestros gobernantes federales, estatales y municipales, que sean tocados por Su Espíritu Santo y guiados para gobernar conforme a Su voluntad; pedimos por los líderes religiosos, para que el Evangelio sea llevado a toda criatura y vengan al arrepentimiento. También pedimos para que haya paz en todos los pueblos de nuestro México; por las familias unidas en amor con Cristo en sus hogares; oramos para que se acabe la delincuencia y existan más casas con estudios bíblicos. 

Además, pedimos siga bendiciendo a cada ministerio que sirve a las iglesias para que el evangelismo crezca cada día más; oramos por nuestros hermanos de Cruzada Mexicana, que el Señor obre en cada integrante y en cada donante para que nunca falte la provisión para seguir bendiciendo al pueblo de Dios con las herramientas de evangelismo.

Donde vivo hay mucha idolatría, la gente es muy apática al estudio de la Biblia; hay muchos varones esclavos del alcohol, calles pintarrajeadas por los jóvenes metidos en las pandillas, familias en problemas económicos y con pocas esperanzas de que eso cambie, más bien resignados a vivir así. Sabemos que esto no es lo que Dios quiere para cada familia, pero por la ignorancia espiritual, y esclavitud del pecado no encuentran la solución y por ello debemos orar continuamente.

Antes de tener a Cristo en mi vida, creía que asistir a una misa era suficiente, para considerarme salvo e ir al cielo; seguía viviendo en pecado, los fines de semana tomaba alcohol y estaba de parranda con los amigos, dejando a un lado la responsabilidad de la familia, sin saber lo que realmente era bueno para mi vida y mi familia.

Cristo entró a mi vida y todo cambió.  Un amigo de nombre Fernando Rodríguez me decía: “Estoy orando por ti y un día serás para Cristo.” Yo le contestaba: «si está bien», pero hacia oídos sordos.  La vida que llevaba me estaba acorralando cada día más al grado de que todo se podía acabar en cualquier momento si no paraba y reconocía a Cristo como mi Salvador. El vicio me estaba dominando, en casa las cosas no estaban bien, perdí el trabajo por la irresponsabilidad y tuve muchos problemas más. Pero Dios trató conmigo, las oraciones de mi amigo y de mucha gente que también oraba por mí, fueron escuchadas.

Gracias a la paciencia de Dios y Su bendita misericordia, mi vida fue transformada y ahora soy libre de toda esclavitud. Soy libre y sirvo al Rey de reyes en Su obra. Antes servía al vicio, hoy sirvo a mi Salvador y llevo las Buenas Nuevas a la gente que aún no le conoce; ahora soy líder en la iglesia y clamo a Dios por las necesidades, por mi autoridad terrenal y por mi país, con la certeza de que el Señor obrará en su tiempo y voluntad.

Leonardo Juárez

Cruzada Mexicana Ver todo

Imprimimos literatura Cristiana como folletos, estudios bíblicos y otros más.

¡No busque más! Para obtener mensajes impresos, cuenta con Cruzada Mexicana. Aproveche nuestra amplia gama de títulos enfocados a circunstancias especiales de nuestra gente.

A %d blogueros les gusta esto: