Iglesia Bautista Getsemaní
Martínez de la Torre, Veracruz
Un día, unas personas tocaron a mi puerta y les dije que no quería saber nada, que yo era católica y que nadie me iba a cambiar de religión. Me dijeron que sólo les regalara unos minutos, que sólo me iban a hablar del amor de Dios y al ver su amabilidad accedí.
Terminaron haciendo una oración por mí, algo que cambió mi vida. Los hermanos regresaron a visitarme y compartirme la Palabra, y Dios tocó mi corazón.

En la siguiente ocasión, invité a unas amigas a escuchar el mensaje y fue cuando el pastor me dijo que podían venir cada semana a enseñarnos la Palabra de Dios.
Mis amigas y vecinas, hemos recibido a nuestro Señor Jesús en nuestro corazón y ahora estamos siendo discipulados con El camino de la felicidad.

Me gusta este curso porque estoy conociendo lo que es la fe, el pecado y la Biblia. Son temas que yo no sabía, y me siento muy feliz que en mi casa se hable la verdad.
Mis amigas están contentas porque reforzamos el conocimiento con los cuestionarios que vienen y todos los versículos están en mi Biblia, que es católica, y ahora sé que Dios no es una religión, Él quiere que yo lo conozca y tenga una relación con Él.
María


3 respuestas a «Ahora en mi casa aprendo de la Palabra de Dios»
La gloria sea para Dios
Que importante es no parar de hablarle a la gente del amor de Dios, el amor puro y santo de Dios es el que nos acerco a Dios y nos libró de la condenación eterna del pecado a todos los que lo hemos conocido.
Gracias a Dios por la vida de los hermanos que comparten el amor de Dios en la cd de Martinez de de la Torre Veracruz, porque ellos han llevado la salvación al hogar de la señora Maria y a sus amigas que han recibido a Jesucristo en sus corazones ♥️
Gracias a Cruzada Mexicana por los materiales evangelisticos que provee a las iglesias
Dios los bendiga hermanos de cruzada mexicana. Gloria a Dios que bendiga sus obras de evangelización.
No hay puerta que Dios no pueda abrir para entrar con Su Evangelio y transformar vidas. La hermana Marìa de Martìnez de la Torre, Veracruz, no cambiò de religiòn, abrio su corazòn a Jesùs y hoy Èl es su Salvador.