Iglesia Bautista Cristo Salva, pastor Orlando Yam Ramírez
San Francisco de Campeche, Campeche
Mientras impartíamos el curso de evangelismo, Luis Canul, quien tiene como oficio la albañilería y a quien habíamos visitado tiempo atrás y le habíamos hablado acerca de la Palabra se acercó. Algunas veces había asistido al templo, y otras veces habíamos ido a orar por él a su casa. Sin embargo, Luis seguía resistiéndose por causa de su adicción al alcohol.
“Algo sucedió ese día en especial porque me sintí convencido de que algo iba a pasar y me acerqué al templo.”
Así llegó, entró y escuchó la Palabra que se le predicó y ya no se pudo resistir más porque fue quebrantado en su corazón.
“¿Cómo resistir a tan dulce llamado? ¿Cómo resistirse cuándo eres totalmente quebrantado y te quedas sin fuerzas? Ya no pude más.”
A Luis no le importó pasar al frente y entregarle su vida a Cristo. Un hombre que no podía decirle no al vicio del alcohol, a los amigos de parranda; un hombre que vivía cegado y bajo la voluntad del vicio y la depravación, que no podía decir no, a sus adicciones, ese día tuvo un encuentro con Dios.
Dios le habló y lo invitó a venir a Él para beber, no el alcohol que el mundo ofrece y emborracha, sino para beber del agua de vida que sólo al venir a Jesucristo podemos beber.


Una respuesta a «Ya no pude más y me rendí a los pies de Cristo»
Oremos porque Luis Canuel permanezca fiel a su decisión de decir no al vicio y a cualquier otra atadura al pecado que pudiera tener.