Iglesia Casa de Oración
Guanajuato, Guanajuato
Estamos visitando los anexos en el Municipio de Guanajuato, dónde cada semana compartimos la Palabra de Dios con los internos.
Cuando el hermano Ricardo nos dijo que tenía una sorpresa para nosotros realmente no sabíamos a que se refería, no nos imaginábamos que cuál sería la sorpresa; nos dijo que la sorpresa era para todos. Pensamos: “¿Será algún familiar, ropa o qué será?”
Y nos dijo: “Aquí hay una caja y en esa caja hay un regalo que tiene un precio inigualable es un tesoro que esconde los secretos más importantes de la vida. ¿Quién se atreve a abrir esta caja?”
Yo dije: “¡Yo soy ese valiente!” y al abrir la caja se me llenaron los ojos de lágrimas. ¡Eran Biblias, para todos nosotros!, ¡Todos estábamos muy felices!” La única Biblia que teníamos era la que leía el hermano Ricardo pero ahora, cada uno de nosotros tenenemos una.
Estamos muy contentos y emocionados porque a través de la Palabra de Dios obtenemos solaz y cuando la leemos nos sentimos con mucha paz y las ansiedades se van de nuestra vida.
Todos estábamos como niños chiquitos con Biblia nueva. Gracias por compartir con nosotros la Palabra de Dios.
Hacer un esfuerzo por compartir una Biblia con alguna persona es una gran bendición, es una satisfacción saber que Dios es el que obra y hace todas las cosas. La Biblia es el regalo que Dios nos dejó y en ella encontramos la vida eterna y palabras que dan testimonio de Dios.


Una respuesta a «Un regalo invaluable»
En San Mateo 18:3-5 leemos lo siguiente: “Jesús dijo: Si no os hacéis como niños, no veréis la gloria de Dios”. Estos varones siguieron este consejo y ahora saben que la Biblia es el escudo espiritual con que pueden vencer al enemigo de las adicciones que los aleja de Dios y hacen que pierdan su dignidad.