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Un clamor especial en oración

Iglesia Nueva Vida, pastora Claudia Lara Ángel
Manzanillo, Colima

Las circunstancias actuales de pandemia y las crisis de salud y económica de la población, me han hecho meditar sobre mi vida cristiana y como ha influido ésta sobre las circunstancias que estamos pasando. Todos los días tenemos necesidades básicas, ahora no es la excepción, pero Dios nos dice en Su Palabra: “basta a cada día su propio afán”.  Pero me he dado cuenta de que nuestro pensamiento se inquieta y se inclina a muchos afanes. Oramos a Dios, pero nos concentramos en nuestras preocupaciones, nuestros temores y así, pedimos Su protección. No es malo orar por nuestras inquietudes, pero se nos olvida lo fundamental: hay tantas almas perdidas que no conocen a Cristo y se nos olvida pedir por más obreros para la mies; olvidamos pedir por la guía de Dios para ser más efectivos diseminando Su Palabra. Nuestras oraciones se han centrado en nosotros mismos; esta oración no es mala, lo malo es No orar por las necesidades extremadamente grandes y superiores a nuestras necesidades materiales personales.

Como cristianos, debemos sentir la necesidad de orar por el milagro del nuevo nacimiento en aquellos que aún no conocen a Cristo.  Esta oración no es una petición de salud, ni de finanzas. Es una oración de vida eterna; una súplica para que la gracia divina que nos alcanzó, también alcance a los perdidos y los saque de la condenación.

Es aquí donde nació en mi corazón el deseo de convocar a nuestros líderes de la iglesia para unirnos en un clamor a Dios. Un clamor especial, como sería el lugar donde lo realizaríamos. Sentía en mi corazón que debíamos dedicar un tiempo para levantar un clamor a Dios por la redención de las almas cautivadas por el pecado; orar por todos aquellos que llevan la Palabra de Dios a esas almas cautivas; por los ministerios de nuestro país y muy en especial por Cruzada Mexicana, que por medio de la labor que realizan, muchas iglesias puedan unirse y más almas puedan ser alcanzadas para la gloria de Dios.

Mientras meditaba cual seria el lugar perfecto para esta actividad, vino a mi mente el sonido del mar. Un sonido que transmite paz, durante un lindo atardecer y pensando en la situación que enfrentamos a causa de la pandemia, creí que sería un excelente lugar dónde podríamos realizar este clamor. Es un área bastante despejada, alejada del ruido y las distracciones de la ciudad y las personas.

Empecé por hacer la invitación a nuestros hermanos, y me sorprendí al ver que al principio, había indiferencia por la actividad.  Sin embargo, pensaba, con un hermano más que me pudiera acompañar, sabría que hay alguien más que comparte mi propósito y sentiría motivación para hacer esta jornada de oración.

A las 6 de la tarde de un viernes, acudí al lugar que sería el punto de reunión.  Mi corazón se llenó de alegría y regocijo al ver a 12 de nuestros líderes de la iglesia, como los 12 apóstoles de Jesús, listos para unirnos en un clamor a Dios. Fue una tarde extraordinaria dónde pudimos sentir la presencia de Dios.  Lo curioso es que mientras orábamos, pudimos notar cómo personas que se encontraban cercanas a la orilla de la playa, se unían a nuestro clamor y al término de esa tarde, aprovechamos para compartir con ellos las buenas nuevas de salvación para sus vidas.

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Un comentario sobre "Un clamor especial en oración" Deja un comentario

  1. Oremos porque Dios confirme la misión de alcanzar almas para Cristo en la congregación de la hermana Claudia Lara Ángel de Manzanillo, Col. Nosotros creemos firmemente que Dios escucha la oración de Sus siervos y también estamos convencidos de que orando como el Rey David oró en el Salmo 90:17 que dice: «Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; sí, la obra de nuestras manos confirma.» veremos grandes maravillas para honra y gloria de Su nombre.

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