Iglesia Rosa de Sarón, pastor Raúl Díaz Córdova
Puerto de Veracruz, Veracruz
Ubicado a orillas del Golfo de México, el puerto de Veracruz es una ciudad fundada a la llegada de los españoles a México. Sus tradiciones, usos y costumbres, no han cambiado mucho, siguen siendo un pueblo idólatra con costumbres ancestrales que tienen que ver con la oscuridad e invocación de las huestes de las tinieblas.
Hoy, existe un estado de violencia continuo. Hay mucha violencia, desaparecidos y asesinatos; hay mucha homosexualidad, sodomía; brujería, hechicería y pactos oscuros que hacen que la gente viva un secuestro espiritual. Esto termina paralizando a muchos que cuando reciben el mensaje del evangelio, lo terminan rechazando.
Romper esas barreras, es un desafío para la iglesia. Además, la gente se ha vuelto indiferente al dolor y angustia que otros viven. Incluso la iglesia, en muchos lugares, se ha insensibilizado y conformado. No salimos a evangelizar, ni compartimos, incluso en nuestros hogares, lo que Dios nos ha dado.
Atendiendo a la invitación a este curso de evangelismo, cuarenta y cuatro hermanos dejaron a un lado las fiestas patrias el pasado 16 de septiembre. Gracias a Dios, Su amor se sigue manifestando en ciudades como la nuestra y poder del Espíritu Santo es tal, que persuade a la iglesia para buscar más de Dios mientras otros se divierten o festejan.
“Como creyentes verdaderos, nos enfrentamos cada día a la incredulidad de las personas que están a nuestro alrededor, porque viendo no ven y oyendo no oyen. Sin embargo, la gran comisión que nos dejó encargada el Señor Jesús es bien clara y representa un desafío para nosotros, por lo cual, debemos insistir.
Esta es la voluntad de Dios, aunque sea un reto para nosotros, como lo aprendimos en este curso: “Manos a la obra”.
Echemos mano de lo que el Señor nos da para compartir con los demás. Como creyentes en Cristo, hemos adquirido este compromiso.”
José Manuel Cobos, líder del grupo de varones

“Ahora entiendo, y me da gusto saber que debo salir a evangelizar sin el temor de que me rechacen.
Cuando voy, Cristo va conmigo y no soy yo sino Cristo el que va a salvar a las almas. Si rechazan el mensaje que les comparto, no es a mí a quien rechazan sino a Cristo. Yo sólo soy el sembrador de la buena semilla que Cristo me ha dado.
He entendido el mensaje del Señor y ahora estoy contento porque sé que Él está conmigo; esto me da seguridad y ánimo para llevarle a mis amigos de la escuela el evangelio de Jesús.”
Abdías Gutiérrez Ramírez


2 responses to “Manos a la obra”
Gracias a Dios por los testimonios de José Manuel y Abdías de la Iglesia Rosa de Sarón en el bello puerto de Veracruz. Esperamos que su sentir sea el de todas las hermosas hermanas y hermanos que vemos en estas fotos y que Dios los siga ungiendo para que no decaiga su ánimo de llevar la hermosa semilla del Evangelio y sembrarla en tantos y tantos corazones que están en la oscuridad sin la luz de Cristo.
Oramos por nuestros hermanos de la iglesia Rosa de Saron, para que sean llenos del poder y amor de Dios para que logren su propósito y el de Cristo de ir en busca de las ovejas perdidas que necesitan el mensaje del evangelio para que la luz de Cristo les resplandezca y vengan a su luz y sean salvos. Oremos para que se cumpla la escritura dónde en Romanos 5: 20 Más cuando el pecado abundó, sobre abundó la gracia