Icono del sitio CRUZADA MEXICANA

Les hablamos para compartirles el mensaje de Dios

Iglesia Divino Salvador, pastora Leticia Castillo Jiménez
Coatzacoalcos, Veracruz

Este tiempo de pandemia ha complicado la forma en que veníamos evangelizando pues lo hacíamos por las calles y colonias populares de la ciudad. Ahora tenemos muchas restricciones, pero las buenas nuevas del Evangelio deben llegar a las personas. Es por esto, que ahora, con las medidas de seguridad, vamos a visitar familias para hablarles del mensaje de salvación, formando células con estudios bíblicos un día a la semana.

“Soy marino militar y estando en altamar a mediados de diciembre casi toda la tripulación enfermó de COVID-19. Mi hermana me enviaba audios de oración, los escuchaba detenidamente porque estaba muy espantado de ver que la tripulación enfermaba e incluso había muertos.”

“Allí, en medio de esta situación, sólo en mi habitación, me arrodillé y le pedí a Jesús perdón por todo lo malo que había hecho.”

“Sentí el perdón de Dios y en cuanto bajé a tierra, busqué a mi hermana y le dije que quería bautizarme. La pastora Leticia Castillo preparó todo para que fuera posible.”

Ignacio Santiago

Cuando le hablamos a la gente para decirles que deseamos visitarles para darles una palabra de parte de Dios, notamos cierto miedo y buscan algún pretexto para no recibirnos, pero les comentamos que vamos con las medidas de seguridad y respetando la sana distancia, entonces las cosas cambian. El Espíritu Santo actúa en ellos y nos abren la puerta de oportunidad para compartir el Evangelio en sus hogares para que puedan ver la luz en este tiempo de incertidumbre.

Dios nos ha respaldado y el resultado han sido personas que han venido a los pies de Cristo reconociendo que lo necesitan en sus vidas. Esto nos anima y fortalece a continuar llevando el evangelio con una nueva estrategia. Oramos para que sean más familias las que abran sus hogares para recibir el mensaje de salvación y orar por ellos y que reciban la paz que sobre pasa todo entendimiento. Les hacemos la invitación para que se congreguen en nuestra iglesia, les obsequiamos una biblia para que la lean en familia y así conozcan más a Dios y el propósito que tiene para ellos.

“Tenía cáncer en los huesos, sufría mucho con los dolores. Los hermanos oraron por mi, me enseñaron las promesas de sanidad de Dios, llevándome a reconocer mi condición de pecador. Le pedí perdón a Dios y lo reconocí como mi Salvador, entregándole mi vida.”

“Hoy, Cristo me ha sanado, fui bautizado confesando públicamente que he muerto al pecado y que he nacido de nuevo en el nombre de Jesús.”

José Manuel de León Sosa
Salir de la versión móvil