Centro de Rehabilitación y Adicciones SISU Chihuahua
El trabajo misionero en centros de rehabilitación no es nada sencillo, hay que cumplir una serie de reglas para poder tener acceso a estas instituciones e impartir pláticas sobre la Palabra de Dios, así como dar a conocer el tipo de literatura impresa de la cual se desea hablar con los internos.
Cuando cumplí con los requisitos, me aprobaron una hora para hablar de la Palabra de Dios. Esta iba a ser una sesión única. Sin embargo, Dios tenía otros planes para estas personas y para el Centro de Rehabilitación.
El Señor se movió en cada uno de los internos presentes en ese día, Su Palabra fue directamente a cada corazón. Hubo quince asistentes, otros internos no pudieron estar presentes por la situación en la que se encontraban o debido a su lenta recuperación a causa de las adicciones y a su reciente ingreso.
Al cierre de la plática, todos los presentes sollozaban a razón de cómo los tocó la Palabra de Dios. Hice la invitación para el que quisiera recibir a Jesucristo como su Salvador y todos unánimes levantaron sus manos así que los guíe en oración. Al final de la oración todos estaban contentos y sonrientes.
Jairo, uno de los internos pidió una oración especial testificando que su madre era cristiana pero que nunca le hizo caso sino decidió inclinarse por el lado de la delincuencia y las drogas, cayendo finalmente en la Penitenciaria del Estado. Mientras purgaba su condena, le llegó la triste noticia de que su madre había fallecido, eso lo llevó a la depresión pues no pudo acompañarla en su último adiós.
Jairo estaba muy consternado al platicarme esta parte de su vida, y el resto de los internos se mostraron solidarios con su compañero. Dios se estaba moviendo en cada corazón, pues después de haber orado por Jairo, se hizo una sola fila para que siguiera orando por cada uno de los presentes.
Al despedirme de ellos, al unísono me solicitaron que volviera otro día, lo cual platique con el administrador de SISU, quién me autorizó tres meses más para seguir hablándoles de la Palabra de Dios. De esta manera se abrió la oportunidad de comentarle acerca del libro Atrapado y Libertado de Ernie Hollands y ver el testimonio de este hombre, lo cual le pareció una excelente idea.
Posteriormente inicie pláticas semanales acerca de este libro, mostrando los internos un gran interés en la vida de este personaje y llevándolos a la vez de la mano con la Palabra de Dios. Fue un éxito esta combinación de temas, pues muchos de los internos se identificaban de una u otra manera con Ernie y poco a poco se iban interesando en las cosas de Dios así que les obsequié una copia del libro Atrapado y Libertado.
En esos tres meses, los internos bautizaron estas pláticas como “Pláticas de Cristo. Terapia.” Hubo gran movilidad en este centro de rehabilitación durante esos meses, pues de esos quince internos con los que inicié, fue aumentando hasta treinta; fue una enorme rotación de personas con adicciones, unos ingresaban y otros salían dados de alta.
Finalmente fueron bendecidas ochenta personas con un ejemplar del libro Atrapado y Libertado; con Nuevos Testamentos y con varios tratados con temas muy variados.
Agradezco a Cruzada Mexicana por su generoso apoyo con los libros y tratados para estos Centros de Rehabilitación.
Rayo Rubén Chávez

One response to “Hicieron fila para que orara por ellos”
Que el Señor bendiga el ministerio de nuestro amado hermano Rubén Chávez y el apoyo de su amada esposa, la hermana Melly. Oramos porque sigan siendo una luz en las tinieblas que llenan los lugares de rehabilitación y cárceles y que Dios abra más puertas para ellos.