5ta Iglesia Apostólica de la Fé en Cristo Jesús, pastor David Reynoso Aguilar
Mazatlán, Sinaloa
Cada día es una nueva oportunidad para servir. Un equipo de la iglesia sale a recorrer caminos, visitar hogares y compartir el mensaje de esperanza. De esta forma han sido testigos del amor y la misericordia del Señor manifestándose de muchas maneras, confirmando que Su Palabra nunca regresa vacía.
Un día llegaron a un lugar dónde varias personas ya habían escuchado el evangelio, habían recibido el mensaje y tenían el deseo de conocer más de Dios. Pero les hacía falta algo muy importante, una Biblia. Al comprender esta necesidad, les entregaron ejemplares de las sagradas escrituras para que pudieran comenzar sus estudios semanales y aprender directamente de la Palabra de Dios.
Entre estas personas se encontraba Jaime Estrada, un hombre que recientemente había entregado su vida a Cristo. Su conversión ha sido el resultado de muchos esfuerzos de evangelismo realizados casa por casa. Aunque al principio parecía que la semilla sembrada tardaba en dar fruto, Dios estaba obrando en el momento perfecto.
Con el paso del tiempo, Jaime comenzó a asistir fielmente a una nueva misión que se había levantado en la comunidad. Verlo congregarse y crecer espiritualmente ha llenado de gozo a quienes habían compartido el evangelio con él. Es una muestra clara de que Dios sigue transformando vidas y cumpliendo Sus propósitos. Al recordar todo lo vivido, todos elevamos una oración de agradecimiento. Cada visita, cada conversación y cada acto de amor formaban parte del plan de Dios para alcanzar almas. Con alegría reconocemos que las personas llegan a los pies de Cristo en el tiempo señalado por Él, y que la mayor bendición es ser instrumentos en Sus manos para compartir Su palabra y ver cómo la semilla del evangelio produce fruto abundante.
Guadalupe Rodríguez Rubio


Deja un comentario