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Estudios de la Biblia en Acapulco

Iglesia Diga el Débil, Fuerte Soy, pastor Hubert Joaquín Vargas Vargas
Acapulco, Guerrero

Dado que el turismo en este lugar es bastante concurrente, las posibilidades de obtener empleo son buenas. Sin embargo, muchos también han tomado esto como una oportunidad para darle gusto y placer a sus deseos. En su afán de querer obtener las cosas de manera fácil y segura, se ven envueltos en delincuencia, asaltos, crímenes y prostitución.

Grupo de estudio en Carrizo

En las colonias marginadas de la ciudad es donde habitan la mayoría de estas personas que en su mayoría provienen de las comunidades, ejidos y rancherías que conforman el municipio. Por esta razón, como iglesia tomamos la decisión de ir a estas comunidades y llevar el mensaje de salvación, hacerles ver que por medio de Jesucristo podemos tener una vida victoriosa y feliz.

«Desde que conocí a Dios por medio del tratado Como conocer a Dios pude conocer la manera correcta de venir a Él. Entendí cuan valiosa es mi vida para Él y ahora estoy tomando los estudios de la Biblia. Me enamoro y apasiono por conocer más a Dios.»

«Estoy muy agradecida con Dios por haber llegado a mi vida, haberle dado valor y sentido a cada uno de mis días y sobre todo hacerme una nueva criatura.»

Alondra Linares

Entrar a estos lugares es riesgoso, son personas que sienten un gran rechazo por parte de la sociedad, son agresivos y siempre están a la defensiva. Al ser zonas marginadas y estar olvidados por la sociedad, ellos ponen sus propias reglas y condiciones para poder entrar.

Grupo de Estudio en El Puente

Gracias a Dios, tenemos hermanos líderes y valientes que junto con los recursos proporcionados por Cruzada Mexicana entramos a las comunidades La Barranca, Caridad, Carrizo, San José la Pala y El Puente. En cada lugar pudimos establecer un grupo de estudio de la Palabra de Dios. Hoy contamos con 58 personas convertidas.

«Hace 5 años que llegué a Acapulco con la ilusión de una mejor vida sin saber que aquí encontraría lo que por mucho tiempo busqué, esa paz y felicidad que tanto anhelaba tener. Muchas veces me refugié en el alcoholismo y en las drogas tratando de olvidar mis problemas y tener un poco de felicidad en mis alucinaciones, pero todo esto era pasajero porque al terminar el efecto de las drogas volvía a la normalidad. Hoy que he conocido a Dios tengo todos mi días llenos de felicidad sin necesidad de ninguna otra cosa. Cada día aprendo a conocerle más y cada día le pido a Dios me ayude para un día poder alcanzar a mi familia a través de mi propio testimonio.»

Sergio Sáenz
Grupo de estudio en La Barranca

Rodolfo Silva Ver todo

Diseñador Gráfico

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