Iglesia Evangélica de los Amigos, pastor Luis Uvaldo García Martínez
Gustavo A. Madero, Ciudad de México
Nuestra iglesia se encuentra al norte de la Ciudad de México. Aquí, la hermana Guillermina, de 65 años y abuela de 2 niñas, siempre ha tenido el deseo de hablar a otros acerca del amor de Jesús por medio del evangelio. Cuando se enteró del programa de capacitación de Cruzada Mexicana, se presentó para tomarlo.
Se llevó a cabo la práctica de evangelismo en la zona de hospitales, en la clínica número 58 del Hospital General del IMSS de Santa Mónica. Ahí pudimos ver a las personas que se encuentran en el exterior del hospital esperando noticias de sus familiares, amigos o conocidos internados. Tienen que soportar las inclemencias del clima además de la angustia que sentían por la incertidumbre de no saber qué pasa.
Ese día nos llamó la atención un joven, con unas sandalias azules, que se encontraba sentado en un banco de plástico. A su lado, tenía una casa de campaña. La hermana Guille se dio cuenta que era una persona que venía de provincia a ver a un familiar que estaba internado, pero que por la situación complicada en la que estaba su familiar, era necesario que alguien estuviera afuera de la clínica al pendiente. Este joven, de nombre David, no tenía recursos y como se tenía que quedar, consiguió una casa de campaña. David se sentía muy inseguro, además no tenía dinero para comprar alimentos.
Para David fue de gran bendición que llegara la Iglesia a hacer presencia en estos 3 días que estuvimos en que repartimos alimentos, pero lo más importante fue el alimento espiritual con la Palabra de Dios. A David se le dio el folleto ¡Ten ánimo, hay esperanza! La hermana Guillermina le compartió del amor de Dios; le compartió de la Palabra, esa palabra que trae fe y confianza y este joven sintió paz y seguridad. Estuvimos platicando con él y fue una gran bendición saber que hubo una respuesta favorable de David, ahora un hijo de Dios. Al recibir el mensaje y comentarnos sus problemas, David se dio cuenta de la gran necesidad que tenía en su vida, además de la problemática que tenía con su familiar y de las condiciones que estaba pasando afuera del hospital pues se dio cuenta que tenía un problema mucho más fuerte porque no tenía una relación con Dios.
Por medio del folleto, David pudo tener un encuentro con Dios; David aceptó y recibió al Señor Jesús como su Salvador.
Visitamos a David tres días después para saber cómo estaba, y lo encontramos diferente, se sentía más animado y con esperanza. Ahora sabe que Dios también tiene planes de bien para su familia y ahora ya confía en que Dios tiene todo bajo control y lo invitamos para que busque una iglesia cristiana en su lugar de residencia. No nos fue posible entrar a compartirle a su familiar, pero en la recepción le dejamos 2 folletos para que se los entregaran.
Realmente fue algo maravilloso saber que Dios está con nosotros, Él sigue y seguirá haciendo una obra poderosa. David estaba allí para recibir noticias de su familiar y fue él quien recibió las buenas noticias de Jesucristo. No sólo recibió bendición David, la hermana Guillermina también, porque se sintió mucho más motivada para seguir adelante predicando las buenas noticias.
Cuando volvimos una vez más, ya no estaba David, creemos que se dio de alta a su familiar. Oramos por su vida y la de su familia.
Pastor Luis Uvaldo García Martínez


One response to “Esperando noticias afuera del hospital”
Confiamos en que David y su familiar lleven sembrada la semilla del Evangelio en sus corazones y que Dios, en su lugar de origen, los siga tratando para que encuentren a hermanos que los apoyen espiritualmente. Dios tiene planes perfectos para quienes lo reciben en su corazón.