Iglesia Bethel, pastora Martha Esther Espinosa Solís
Chihuahua, Chihuahua
Entrar a la cárcel femenil de Juárez, Chihuahua, es una experiencia profundamente impactante y maravillosa. Cada vez que cruzo esas puertas, siento una mezcla de emociones que van desde la aprehensión hasta la expectación. Pero lo que sigue es realmente asombroso.
Al compartir la Palabra de Dios con las internas y regalarles Biblias, puedo ver cómo la esperanza se enciende en sus ojos. Ellas están sedientas de amor y redención, y la fe es una fuente inagotable de consuelo para ellas. La transformación que experimentan es palpable. Ver a estas mujeres, muchas de las cuales han enfrentado circunstancias difíciles y dolorosas, encontrar un nuevo camino a través de la fe es un recordatorio poderoso del poder divino de la redención y la gracia.
Cada vez que entro en ese lugar, me siento humilde por ser parte de este proceso de cambio. Es lamentable que no podamos tomar fotos de las internas en la cárcel debido a su seguridad personal. Sin embargo, presenciar sus rostros llenos de alegría cada vez que llegamos, su atención durante las lecciones que compartimos y su voluntad de hacer preguntas y abordar dudas relacionadas con la lectura de la Biblia, es realmente gratificante. Esto nos reafirma que nuestro trabajo tiene un propósito significativo.
Quiero expresar nuestra profunda gratitud a Cruzada Mexicana por enviarnos estas Biblias. Gracias a esto, muchas mujeres en el penal femenil de Chihuahua han encontrado una guía para su redención. Esta Palabra sagrada es un faro de esperanza en medio de un entorno desafiante, y estamos comprometidos a continuar brindando apoyo espiritual a estas mujeres mientras avanzan en su camino de transformación.
p
Pastora Martha Esther Espinosa Solís


One response to “Cada vez que visito la cárcel, me siento humilde ante Dios”
Nuestro respaldo en oración por cada una de las mujeres en estas cárceles, que Dios las fortalezca y que su fe no decaiga, pero también oramos por estas hermosas guerreras, cristianas que dejan la comodidad de sus hogares para llevar palabras de amor y esperanza a otras mujeres que tanto lo necesitan.