Ahora mi esposa y yo buscamos juntos a Dios

Iglesia Puerta del Cielo, pastor Víctor Acosta
Ranchería Manguitos, Tonalá, Chiapas

Gracias a Dios continuamos predicando Su Palabra por diferentes comunidades del municipio de Tonalá. Dice la Palabra de Dios: “Lo que sembrares, eso también cosecharás.”

Hemos estado sembrando la semilla del evangelio casa por casa y por medio de campañas evangelísticas. Haya muchas almas que están siendo alcanzadas para el Reino de Cristo.

Como resultado, se bautizaron 5 almas nuevas que tomaron la decisión de entregar su corazón a Cristo.

 

“Antes de conocer a Cristo, mi vida estaba destruida por el pecado; era alcohólico y drogadicto. Me encontraba en lo más bajo de este mundo. Mi familia estaba prácticamente destruida, muchas veces ofendí a mi esposa, todo por causa de mis adicciones.

En el momento más oscuro de mi vida, deseaba la muerte. Fue entonces cuando apareció Cristo en mi vida ofreciéndome de manera gratuita la salvación y libertad de las adicciones pero sobre todas las cosas, el perdón de mis pecados.

Era un de esas tardes lluviosas con el sol alumbrando como sucede en esta región de la costa cuando alguien se acercó a mí para hablar del amor de Dios. Fue allí dónde entregué mi alma al Señor.

Al día siguiente fui a pedirle perdón a mi esposa por todo el daño que le había hecho, le dije que Cristo había perdonado mis pecados y me había dado una nueva oportunidad para comenzar de nuevo. Mi esposa dudaba de lo que le estaba diciendo, porque muchas veces le prometí que dejaría los vicios y más tardaba en decir que en caer.

Transcurrieron los días y tenía esos impulsos de drogarme pero había algo en mí que me detenía. Los hermanos nos visitaron y fue en ese momento que mi esposa creyó lo que le decía, pero lo más importante fue que recibió a Cristo como su Salvador.

La relación con mi esposa ha cambiado para bien, los dos buscamos a Dios cada día y decidimos bautizarnos para poder servir en Su obra.

Matrimonio Abigail y Suly Jiménez

El propósito de Dios es que a través de la familia logremos tener una vida plena, si no lo ha logrado, es necesario que le permita a Jesucristo que reine en su familia, esa es la mejor decisión que podemos tomar como lo han hecho Abigail y Suly.

Se parte de este ministerio

Una respuesta a «Ahora mi esposa y yo buscamos juntos a Dios»

  1. Cuando las familias mexicanas conozcan el Evangelio de Jesucristo y lo acepten como su Salvador, el destino de nuestro pueblo tomará el rumbo correcto. Oremos porque así sea.

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