Iglesia Jireh, pastora María Ovalle Torres
García, Nuevo León
Estar aprendiendo la Palabra de nuestro Señor Jesucristo es algo maravilloso, pues es Él mismo quien nos va dirigiendo. Aunque el mundo ofrece una felicidad deslumbrante, su final es muerte. Eso fue lo que experimenté cuando no conocía del amor de Dios. Creía que era pleno, feliz, deleitándome en los placeres de la vida, pero estaba equivocado. Caminaba sin rumbo, pues tomaba, fumaba y consumía drogas. Cada día, sin darme cuenta, me iba envolviendo más en este mundo de falsedad, que incluso afectó mi salud física, mis riñones han sido dañados.

Pensaba que todos estaban en mi contra y que nadie me quería, pero era lo contrario. Mi familia se preocupó por mí y me internaron en un centro de rehabilitación. Cuando llegué, tenía una actitud apática y grosera. Fue entonces cuando un día me invitaron a escuchar la Palabra de Dios. Me dijeron: “No te quedes aquí solo, ven”. A regañadientes acudí… y ese día fue el mejor de mi vida.
Cada palabra que hablaba la pastora era como si fuera dirigida a mí. Al final, hicieron un llamado en el cual oraron por mí, y decidí que Jesús viviera en mi corazón. Me interesé en seguir conociendo a Jesús y me integré a un grupo de discipulado titulado San Juan 7 Pasos, un estudio que nos introduce al conocimiento de la verdad a través de siete enseñanzas fundamentales que nos ayudan a conocer a Dios.
A través de este estudio conocí a Dios y su plan para mi vida. He experimentado la obra de Dios en mí y Su amor sobrenatural.


2 respuestas a «A través de este estudio conocí a Dios»
Perfecto, la obra de Dios Santo nunca dejará de ser.
Ver los rostros limpios de estos jóvenes nos hace glorificar y alabar el nombre precioso de nuestro Señor Jesucristo. ¡Gracias por hermanos fieles que dedican su vida al rescate de la juventud, como la hermana María Ovalle! Rogamos porque Dios la bendiga.