Iglesia Huerto de Getsemaní, pastor Francisco Cobot
Cereso de Kobén, Campeche
Pudimos entrar al Centro de Readaptación Social (CERESO), dónde les predicamos, oramos, y además les entregamos el libro Atrapado y Libertado.
Para el Señor no hay imposible, valió la pena nuestra espera en oración porque en Dios nos alegramos y disfrutamos de que estas personas, que para la sociedad son escoria, fueron rescatadas por Dios. Muchos internos recibieron a Cristo en su corazón porque se identificaron con el testimonio que narra el autor del libro, que siendo tan malvado y perverso, encontró en Cristo el perdón de sus pecados y la oportunidad de comenzar de nuevo.
Estos hombres tan duros de corazón fueron quebrantados por la Palabra de Dios, tanto, que lloraron entregando su vida a Cristo. Como dice la escritura en Jeremías 23:29 “¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?” Aún siendo pecadores, Cristo fue sacrificado por cada uno, derramando Su sangre por cada vil pecador, de los cuales somos todos nosotros quienes merecíamos el castigo de la condenación eterna, pero Cristo nos amó y se entregó por nosotros ¡Aleluya! Estas almas encontraron la paz de Dios.
Eloy Méndez

