Iglesia Cristo Te Ama, pastor Caro Flores Gabino
Bahía de Banderas, Nayarit
En el tranquilo y cálido rincón de Bahía de Banderas, dónde el sol besa el mar y las montañas susurran historias de tiempos pasados, un pequeño grupo de creyentes nos hemos propuesto una gran misión: Llevar el mensaje del evangelio a aquellos que aún no conocen a Dios.
Con corazones llenos de fe y gratitud, salimos a las calles, recorriendo cada rincón de la comunidad, con la esperanza de que más almas sean alcanzadas por la gracia de Dios. Compartir la Palabra de Dios no es sólo un deber, es un privilegio. Así también recordamos el día en que alguien nos habló de Jesús y cómo nuestras vidas fueron transformadas desde entonces.
Antes de salir a evangelizar, nos reunimos en un ambiente de unidad y amor a preparar los folletos que llevaremos. No se trata sólo de repartir papeles, es una labor espiritual. Por eso, antes de cada salida oramos con fervor clamando a Dios para que cada persona que los reciba tenga un corazón dispuesto a escuchar y entender Su Palabra.
“Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno”
Mateo 13:23
Creemos que la semilla que estamos sembrando dará fruto en su tiempo. Quizás no veremos los resultados de inmediato, pero confiamos en que Dios hará la obra en los corazones de aquellos que escuchen Su mensaje.
El entusiasmo es contagioso, cada sonrisa de las personas que recibe un folleto con esperanza en los ojos nos motiva a seguir adelante. Uno de los hermanos, con lágrimas de emoción, nos comparte: “Desde que conocí a Dios, mi vida cambió por completo. Ahora tengo paz, tengo esperanza, y sé que, si alguien más puede experimentar esto, entonces todo este esfuerzo vale la pena.”


One response to “Oramos antes de salir a predicar el evangelio”
Para ti estimado lector, que nunca has tenido oportunidad o deseo de compartir el Evangelio con quienes te rodean, te invitamos a abrir nuestra página: http://www.cruzadamexidana.org, donde encontrarás mensajes que puedes compartir, ya sea de formato impreso o digital. No tines que ser un predicador, teólogo o evangelista. Lo único que puedes hacer es contar a otros lo que Cristo ha hecho en tu propia vida.