La historia de Amalia

Iglesia Sinaí, pastor Abundio Martínez
Atehuac Tamazunchale, San Luis Potosí

Amalia y su familia viven en la comunidad Monte Alegre; ella, junto con esposo e hijas, tuvieron que enfrentar duras pruebas que las llevaron a tener un encuentro con nuestro Señor Jesucristo.

Hace algunos meses, por una disputa familiar, perdieron su casa y fueron expulsados de la comunidad dónde vivían. Tuvieron que andar deambulando por las orillas del pueblo hasta que decidieron establecerse a orillas del rio. Se enfrentaron a diversos peligros, animales salvajes que por las noches rondaban el lugar, como jabalíes y serpientes. Además, por la falta de alimentos sus problemas se agravaban. Cuando el rio crecía, provocaba inundaciones. Todo esto trajo una fuerte depresión a la vida de Amalia y su esposo, llevándolo a refugiarse en el alcohol.

A su vez, Amalia se contagió de enfermedades que le impedían comer ya que sentía un malestar en su garganta y al no contar con recursos para atenderse, decidió abandonarse a su suerte lo que le contrajo una disminución considerable de peso, y por consecuencia una anemia severa.

La salud de Amalia iba de mal en peor. En su desesperación decidió buscar ayuda. Entonces empezó a caminar por el estrecho camino de terracería que conduce a la comunidad de Atehuac. Al llegar, escuchó que en un lugar había gente cantando y sin pensarlo, Amalia se dirigió ahí dónde habló con el pastor Abundio. El pastor y un grupo de hermanos decidieron orar por Amalia, le ofrecieron alimentos y ayuda y posteriormente acordaron comenzar a enseñarle la Palabra de Dios.

Ahora, Amalia ha comenzado a tener una relación personal con Dios, ha renunciado a las tradiciones y a las cosas que le habían impuesto desde niña y su fe ha ido en aumento. Cada vez más, y poco a poco, ha comenzado a ver cómo Dios obraba a su favor. Después de algunos meses, les permitieron volver a su casa, su esposo se rehabilitó y decidieron juntos buscar del Señor.

Al oír de la nueva fe de Amalia, su familia decidió buscarla, ya que su hermana y madre habían contraído una enfermedad que les hizo pensar en la muerte. Amalia relata que la primera en visitarla fue su hermana quien al estar frente ella explotó en llanto y le pidió perdón por todo el daño que le había ocasionado, el remordimiento era tanto que continuamente le rogaba que no la odiara,

Amalia, con el amor de Dios en su corazón, la abrazó y le dijo que no se preocupara, que todo el mal que le habían hecho ya estaba en el pasado y que Jesucristo le había dado una nueva vida y un nuevo corazón lleno de amor para perdonar. La actitud de Amalia impactó tanto la vida de su hermana y la de su mamá que decidieron visitar la iglesia para conocer más de Jesús ya que ellas también queríann experimentar los cambios que Dios había hecho en Amalia.

Hoy, Amalia y su familia siguen adelante consagrándose y aprendiendo más de la Palabra a través de la biblia. La iglesia sigue orando por su familia, rogando por la salvación de sus almas y esperando el día en el cual ellos vendrán a los pies Cristo.

Se parte de este ministerio

One response to “La historia de Amalia”

  1. Esta impactante historia nos recuerda que no hay imposibles para nuestro Dios y que Él siempre espera que volvamos nuestra mirada al Señor Jesucristo, quien es el UNICO que puede restaurar nuestras vidas.

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