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De camino al hospital…

Iglesia la Fuente de Jacob, pastor Antonio Nápoles
Los Reyes La Paz, Estado de México

Durante estos 9 meses después de que el Señor me alcanzó, hoy testifico que he visto muchas maravillas de Dios en mi vida y en las de las personas que el Señor ha puesto en nuestro camino.  Hemos logrado consolidar un grupo de hermanos y hermanas apasionados por Cristo, para evangelizar en diferentes lugares.  En esta ocasión compartimos la Palabra de Dios en el Hospital de este municipio.

Antes de llegar al hospital, encontramos un grupo de alcohólicos y les estábamos compartiendo la Palabra de Dios pero al momento de tomarles una foto se enfurecieron, nos corrieron diciendo que les habíamos tomado fotos para que la policía los levantara. Nos retiramos inmediatamente porque veníamos acompañados de algunas hermanas y quisimos evitar que fueran agredidas. Sin embargo, un varón que se encontraba con este grupo de alcohólicos nos alcanzó una cuadra después.  Cuando lo vimos que venía detrás de nosotros pensamos que venía a agredirnos, pero nos dijo que vino para preguntarnos cómo podía dejar de embriagarse. Traía en la mano el folleto: La Vida Asombrosa de Jesucristo que le habíamos entregado.  Entonces le respondí que Jesucristo había muerto y resucitado para darnos la salvación y victoria sobre el pecado: “Es necesario que le entregues tu vida a Cristo para que puedas vencer las tentaciones y dejar de emborracharte”.  Entonces, este varón de nombre Saul Alfonso, tomó la decisión de recibir a Cristo como su Salvador.

Después de pasar un momento desagradable, las hermanas que me acompañaban comentaron que nuestra fe se fortaleció en el Señor.  Debemos predicar la Palabra de Dios con denuedo, porque creemos que nuestro Señor Jesucristo es hacedor de maravillas. Saul fue la primera alma salvada que el Señor nos puso en nuestro camino.

Así llegamos al hospital. Aquí vienen muchas personas de diferentes lugares, con la ayuda del Señor y el apoyo de Cruzada Mexicana, les entregamos un folleto; algunos nos dan las gracias mientras y algunos reciben a Cristo como su Salvador.  A estos últimos les instruimos que en sus comunidades busquen una iglesia cristiana para que conozcan más de Dios y a las personas que son de esta región les damos seguimiento, visitándoles en sus hogares para continuar instruyéndoles sobre la Palabra de Dios.

 «Encontramos a José Luis Martínez muy desesperado porque su esposa Juana Vázquez estaba muy enferma con muchos dolores. El hospital estaba saturado de enfermos, y llevaban más de tres horas esperando que su esposa fuese revisada por un médico.

José Luis se encontraba sin dinero para llevarla a una clínica particular, la angustia se estaba apoderando de él.  Entonces le dije que confiara en Dios y oramos por ellos, por la sanidad de Juana y para que el Señor le diera paz en el corazón a José Luis. 

Los dos recibieron a Cristo como su Salvador y a los 15 minutos después de haber orado, los llamaron para que pasaran a consulta.  No supimos más de ellos ese día, pero el domingo estuvieron presentes en el servicio dominical para darle gracias a Dios porque su esposa se encontraba mejor, las dolencias de su cuerpo habían desaparecido, aunque continuaba con tratamiento porque físicamente estaba muy agotada.

María Luisa Villalba, líder de evangelismo

Toda la gloria es para nuestro Señor Jesucristo. Por su misericordia, estas personas han sido salvas, Saúl Alfonso, José Luis Martínez, Juana Vázquez, y otros más que nos dieron su dirección para ir a visitarlos y así estudiar la Palabra de Dios con ellas

Juan Islas

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2 comentarios sobre “De camino al hospital… Deja un comentario

  1. Que maravilloso es ver cómo Dios responde a nuestras oraciones cuando creemos fielmente en Él y sobre todo ver corazones agradecidos. Bendecimos la vida de Don José Luis y su esposa Juana y los exhortamos a que sigan adelante.

  2. Gracias a Dios por este fiel grupo de cristianos preocupados por llevar palabras de esperanza a personas que no las conocen. Esas personas están listas para conocer a Jesucristo y recibirlo como su Salvador. Porque el Señor Jesús sana el cuerpo como el caso de la Sra. Juana, sana la mente como en el caso del Sr. Saúl que está atrapado en el alcoholismo. Dios tiene poder a través del conocimiento de Su Palabra: la Biblia, para llevar a cabo el milagro de salvarnos y sanarnos.

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