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Centro de Salud Los Olivos

Iglesia Siloé, pastor Ezequiel Briones Benavides

Por medio del proyecto COVID-19 hemos visto como iglesia la gran necesidad que hay en nuestro entorno social. Si bien es cierto que nuestras actividades de evangelismo han dado fruto, ahora nos hemos dado cuenta que no hemos trabajado en sectores donde hay almas necesitadas de la Palabra de Dios.

Los médicos y enfermeros son hombres y mujeres que sacrifican mucho para atender las complejidades del cuerpo humano. Ellos también tienen varias necesidades, una de ellas es poder recibir palabra de ánimo y aliento. Muchas vidas pasan por sus manos, hacen lo que la ciencia les permite pero como ellos dicen, el resto le corresponde a Dios.

«Como doctores siempre hemos dicho que todo lo que pasa en la vida de los enfermos es porque así lo ha querido Dios. Y aunque muchas veces nos toca dar palabras de consuelo y ánimo a los familiares que han perdido a un ser querido, también nosotros necesitamos esas palabras de aliento que nos animen a seguir adelante, más en estos tiempos de pandemia.»

«Recibí un folleto ‘Carta de amor paternal’ el cual llenó mi corazón. Me hizo sentir que Dios siempre está con nosotros en el desempeño de nuestras actividades. Además recibí una Biblia, ahora la leo en mis momentos de desánimo o en mis ratos libres; esto ha traído mucha paz a mi vida. Deseo pronto salir del hospital para poder compartir estas buenas nuevas a mi familia.»

Doctora del centro de salud

Por esta razón buscamos ayudarlos, exponen sus vidas y su salud sin tener los materiales y recursos suficientes para protegerse y lograr salvar la vida de los enfermos. Además queríamos compartirles el mensaje de salvación para sus almas, darles la opción de poder conocer que el amor de Dios también es para ellos y así como ellos luchan para salvar la vida de un paciente, así luchó Dios y dio su vida por ellos en la cruz del calvario.

Debido al aumento en el número de contagios y personas infectadas, el hospital estaba lleno, sin espacio para atener a todos los que necesitaban ayuda. Nos solicitaron no asistir para evitar cualquier riesgo de contagio. Como iglesia esto nos preocupó mucho por las vida del mismo personal de salud. Oramos pidiendo a Dios nos permitiera hacer la entrega de los paquetes y gracias a Dios, nos dieron la oportunidad de entregar los paquetes fuera de las instalaciones.

«Nos sentimos muy agradecidos con los hermanos de la iglesia Siloé y con Cruzada Mexicana por el apoyo recibido. Hace unas semanas, compañeros del trabajo nos apoyaron comprando con su sueldo equipo de protección.»

«Dios es bueno con todos, nos envió esta ayuda. Además los folletos que nos obsequiaron han sido de mucha ayuda tanto para nosotros como para los enfermos. Le pedimos a Dios que termine pronto esta pandemia, sabemos que Él es el único que puede hacerlo.»

Enfermera del centro de salud

El mismo personal nos solicitó apoyo para visitar sus familias y llevarles noticias de ellos ya que por los mismos peligros de contagio, algunos no han podido convivir con sus seres queridos. Hicimos como nos pidieron, llevamos noticias, la Palabra de Dios y el mensaje de Salvación.

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